Los Bomberos retiran cascotes peligrosos en plena Calle Real tras un aviso
Después de que varios cascotes se precipitaran de la fachada de un edificio y cayeran sobre una de las zonas más concurridas de la ciudad.
El SEIS ha recibido el aviso a las 12.15, alertando de la caída de varios elementos sueltos de la fachada de un edificio situado en Calle Real, frente a Echegaray. Según testigos presenciales, parte del revestimiento ya había caído a la vía pública y otros fragmentos presentaban un serio riesgo de desprendimiento inminente, convirtiéndose en una amenaza para peatones y vehículos que circulaban por esta transitada arteria del centro.
Los efectivos desplazados al lugar actuaron con rapidez para evaluar el estado del inmueble, asegurar la zona y retirar los fragmentos de fachada que podían caer a la calle en cualquier momento.
Corte temporal del tráfico y coordinación con la Policía Local
La intervención obligó a cortar momentáneamente el tráfico rodado. La Policía Local, que desplazó una unidad, se encargó de acordonar la zona y desviar a los vehículos mientras los Bomberos trabajaban en altura para sanear la fachada.
La actuación se completó en aproximadamente media hora, gracias a la coordinación entre los cuerpos de emergencia y la celeridad del operativo, sin que se hayan producido heridos o daños materiales significativos, más allá de los de la propia fachada del edificio de esta céntrica vía.
El temporal provoca incidentes en la ciudad
Este tipo de desprendimientos se ha convertido en un suceso habitual en Ceuta, coincidiendo con los temporales de viento y lluvia que afectan a la ciudad en estas fechas. Las rachas fuertes y la humedad debilitan elementos estructurales, antenas, toldos y otros objetos expuestos, incrementando el riesgo de que se precipiten a la vía pública.
Los servicios de emergencia se recomienda a la ciudadanía extremar la precaución, especialmente al transitar por zonas con edificios antiguos o con elementos susceptibles de desprendimiento. También recuerdan la importancia de revisar balcones, fachadas y objetos que puedan ser arrancados por el viento para evitar riesgos innecesarios.