Al borde del "colapso": AUGC alerta del "grave estado" de la frontera sur
AUGC alerta de "colapso del perímetro fronterizo" y del "desgaste extremo" de los guardias civiles.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles ha expresado públicamente su "profunda preocupación, indignación y malestar ante el fracaso evidente del actual sistema de control del perímetro fronterizo entre España y Marruecos". La asociación denuncia el "grave estado del vallado terrestre y de los espigones marítimos de Benzú y El Tarajal", pese a las inversiones millonarias realizadas durante años por el Ministerio del Interior.
Los últimos temporales han vuelto a poner de manifiesto una situación que AUGC lleva tiempo denunciando: la caída de varios tramos del vallado confirma que la infraestructura se encuentra "agotada, obsoleta y estructuralmente deteriorada". En opinión de la asociación, resulta imprescindible acometer una "reforma integral de todo el perímetro" y no continuar con reparaciones parciales ni soluciones improvisadas que no resuelven los problemas de fondo.
Un vallado "vulnerable e ineficaz"
Desde el punto de vista operativo, AUGC asegura que "el doble vallado es claramente vulnerable", ya que los inmigrantes logran superar ambas vallas "en menos de 30 segundos", dejando sin margen de reacción a los agentes y convirtiendo la infraestructura en "ineficaz como sistema de contención".
Las mallas antitrepa, explican, "han demostrado no ser efectivas en la práctica". Los inmigrantes utilizan herramientas artesanales como garfios que les permiten trepar con facilidad y, en determinadas ocasiones, estos objetos "son empleados como armas improvisadas, incrementando gravemente el riesgo para la integridad física de los guardias civiles".
Tampoco cumplen su función los peines invertidos situados en la parte superior del vallado, a más de diez metros de altura, que según AUGC "son rebasados con extrema facilidad". AUGC advierte que ya solicitó que se cubran estos peines con planchas metálicas lisas, lo que "sí supondría un obstáculo real y evitaría que los inmigrantes permanezcan durante horas encaramados a la valla", evitando así riesgos para agentes y personas.
Deficiencias estructurales y fallos tecnológicos
El diseño del vallado presenta "graves deficiencias estructurales". Las vigas metálicas interiores, que actúan como pilares, "funcionan como auténticas escaleras", facilitando el descenso de los inmigrantes tras superar la valla y provocando, en ocasiones, "caídas con lesiones de gravedad".
Además, la estructura está saturada de "parches y reparaciones improvisadas", lo que impide que los sensores de detección funcionen correctamente. Como consecuencia, los avisos "no llegan a tiempo o sencillamente no llegan" a la Central Operativa de Servicios (COS), fallando "cuando más se necesita".
AUGC denuncia también el fracaso del sistema de esclusas, cuyos "brazos hidráulicos se encuentran averiados de forma recurrente", y alerta que las vigas de acero que sostienen las compuertas generan "estrechamientos peligrosos que dificultan la circulación de los vehículos oficiales".
Preocupación por la frontera marítima
Sobre la frontera marítima, AUGC afirma que los espigones de Benzú y El Tarajal requieren "una ampliación urgente para generar un auténtico efecto disuasorio" y necesitan "una reforma integral inmediata". La situación más preocupante, dicen, es la del espigón de Benzú, que "se está cayendo a trozos", con el consiguiente peligro para inmigrantes y agentes.
"El esfuerzo recae sobre los agentes"
El fracaso de los sistemas de detección y contención tiene como consecuencia que el control de la frontera "recae casi exclusivamente sobre los guardias civiles". Los agentes deben enfrentarse a un "drama humanitario de enorme complejidad", realizando rescates y auxilios además de sus funciones de seguridad, "sin disponer de recursos suficientes".
AUGC advierte que esta situación provoca un "estrés físico y psicológico extremo", derivado de la presión constante, la exposición al riesgo, la sobrecarga de trabajo y la intensa carga emocional de las intervenciones. La asociación subraya que se trata de un "auténtico drama humanitario que no solo se cobra vidas en las costas, sino también en los montes", tras la aparición reciente de dos cadáveres de inmigrantes procedentes del África subsahariana.
Exigencias al Ministerio del Interior
Tras años de inversiones millonarias, AUGC considera que el resultado actual "no es aceptable ni justificable" y señala la existencia de una "responsabilidad política evidente" por la falta de planificación, evaluación y escucha a los profesionales que trabajan sobre el terreno.
Por todo ello, la asociación exige:
- "Una reforma integral, real y urgente de todo el perímetro fronterizo y de los espigones".
- "Una evaluación rigurosa de las inversiones realizadas y de su eficacia real".
- "Un aumento inmediato y estable de los recursos humanos en la frontera sur".
- "La dotación de medios materiales adecuados, acordes a la realidad operativa y humanitaria existente".
AUGC insiste en que "no se puede seguir sosteniendo este modelo a costa de la seguridad, la salud y la dignidad profesional de los guardias civiles" y reclama "soluciones reales, planificación y medios", así como un "respeto institucional firme hacia quienes trabajan cada día en uno de los escenarios más duros del país".