EJÉRCITO

Un calcetín, presión sobre la herida y sangre “a borbotones”: la intervención de dos cabos en la Almadraba

Los Cabos Samuel David Rivero Sánchez y Juan Parra Sánchez, del Grupo de Regulares Nº 54 de Ceuta / Alma Palomino

Escucharon gritos mientras corrían por la Almadraba y acabaron actuando contra una grave hemorragia en plena playa

Los cabos del Grupo de Regulares de Ceuta Nº 54, Samuel David Rivero Sánchez y Juan Parra Sánchez, han sido felicitados públicamente por el Ejército de Tierra tras intervenir de manera decisiva para auxiliar a un joven que sufría una grave hemorragia en una playa de Ceuta.

Los Cabos Samuel David Rivero Sánchez y Juan Parra Sánchez, del Grupo de Regulares Nº 54 de Ceuta / Alma Palomino

Según ha informado a este medio, ambos militares se encontraban fuera de servicio realizando deporte por la zona de la Almadraba cuando, alrededor de las siete de la tarde, escucharon gritos procedentes de la playa. Al acercarse comprobaron que dos jóvenes pedían ayuda porque uno de ellos presentaba una importante herida en un brazo que estaba siendo presionada de forma improvisada con una camiseta.

“Nos dimos cuenta de la gravedad de la situación cuando intentamos localizar el foco de la herida y vimos que el sangrado estaba siendo severo”, han explicado los cabos durante una entrevista posterior a los hechos.

Cabo Samuel David Rivero Sánchez, del Grupo de Regulares Nº 54 de Ceuta / Alma Palomino

Ante la gravedad de la situación, ambos actuaron de inmediato. Mientras uno de ellos alertaba a los servicios sanitarios y realizaba presión directa sobre la herida para intentar frenar la pérdida de sangre, el otro improvisó un primer torniquete utilizando un calcetín del propio herido, al ser el único material disponible en ese momento.

Los militares comprobaron que el sangrado continuaba, por lo que decidieron colocar un segundo torniquete hasta conseguir controlar finalmente la hemorragia antes de la llegada de los servicios sanitarios.

Cabo Juan Parra Sánchez, del Grupo de Regulares Nº 54 de Ceuta / Alma Palomino

Los dos cabos han destacado que la reacción fue inmediata al escuchar las llamadas de auxilio. “Pensamos que había alguien que necesitaba ayuda y por eso nos dimos la vuelta para ver qué ocurría”, han señalado.

Primera compañía del Tabor de Tetuán del Grupo de Regulares de Ceuta Nº 54

Ambos pertenecen a la primera compañía del Tabor de Tetuán del Grupo de Regulares de Ceuta Nº 54 y han subrayado que la formación recibida en las Fuerzas Armadas fue clave para actuar con rapidez y serenidad en un momento crítico.

“La preparación militar se ha demostrado útil en cualquier día tranquilo de nuestra vida. Todo lo que practicamos durante el año puede servir para salvar una vida, como ya ha ocurrido en muchos casos”, han explicado.

En este sentido, han indicado que el uso del torniquete forma parte de su instrucción diaria durante maniobras, ejercicios y despliegues. Además, han querido recordar la importancia de utilizar correctamente esta técnica de primeros auxilios, reservándola para situaciones de hemorragias graves. “Si la sangre sale a borbotones hay que hacer presión y nunca dejar de presionar. El torniquete es una última medida, pero puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”, han afirmado.

El Ejército de Tierra ha destacado públicamente que la actuación de ambos militares refleja “la importancia de la preparación, la serenidad y la capacidad de respuesta” de sus efectivos incluso fuera del servicio. Los militares han asegurado que la principal satisfacción que les deja esta actuación es comprobar “el valor de la instrucción diaria” y haber contribuido a evitar consecuencias mucho más graves para el joven herido. “El día más inesperado podemos ayudar a cualquier persona, tanto en la vida militar como en la civil”, han concluido.