ALERTA CALOR

El calor ya tiene fecha de alerta en Ceuta: Sanidad activa Meteosalud con un umbral de riesgo

Altas temperaturas / Archivo

La Ciudad pone en marcha el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos de los Excesos de Temperaturas sobre la Salud, vigente hasta el 30 de septiembre

La Consejería de Sanidad y Servicios Sociales ha activado desde el pasado 1 de junio y hasta el próximo 30 de septiembre el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos de los Excesos de Temperaturas sobre la Salud, una iniciativa destinada a reducir el impacto de las olas de calor sobre la población y proteger especialmente a los grupos más vulnerables.

El plan incorpora el sistema de alertas por calor denominado Meteosalud, una herramienta que permite identificar cuándo, dónde y con qué nivel de riesgo pueden afectar las altas temperaturas a la salud de la ciudadanía.

Desde la Consejería recuerdan que la exposición prolongada a temperaturas elevadas puede provocar una respuesta insuficiente del sistema de regulación térmica del organismo, dando lugar a problemas de salud como calambres, deshidratación, insolación o golpes de calor. Estos últimos pueden derivar en complicaciones graves y afectar a varios órganos, provocando síntomas como inestabilidad al caminar, convulsiones e incluso estados de coma.

Asimismo, se señala que el exceso de mortalidad suele asociarse a episodios de tres o más días consecutivos con temperaturas excepcionalmente altas para la época y la zona afectada. Los efectos sobre la salud pueden manifestarse durante esos periodos o incluso hasta tres días después.

Según las estimaciones del sistema MoMo (Monitorización de la Mortalidad Diaria por Todas las Causas), entre 2015 y 2025 se registraron en España 27.564 defunciones atribuibles a las altas temperaturas. El año con mayor número de fallecimientos asociados al calor fue 2022, con 4.789 muertes, seguido de 2025, con 3.832.

Más calor y más riesgo por el cambio climático

La aplicación de este plan responde al incremento en la frecuencia e intensidad de las olas de calor epidemiológicas derivadas del cambio climático. Desde el punto de vista sanitario, los principales grupos de riesgo son las personas mayores, los menores y quienes padecen enfermedades crónicas.

A estos factores se suman otros de carácter social, como la marginación, el aislamiento, la dependencia, la discapacidad o unas condiciones de habitabilidad deficientes, circunstancias que aumentan la vulnerabilidad de las personas con menos recursos frente a los episodios de calor extremo.

Una de las novedades del sistema es la división del territorio nacional en 182 zonas de meteosalud, sustituyendo la anterior clasificación basada en las 52 provincias. Esta reorganización agrupa municipios con características climáticas similares para ofrecer alertas más ajustadas a la realidad de cada territorio.

Meteosalud se basa en la coordinación entre el Observatorio de Salud y Cambio Climático y la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), y forma parte del Plan Nacional impulsado por el Ministerio de Sanidad.

Coordinación institucional e información a la población

Entre los objetivos del plan destacan la información a la ciudadanía sobre los riesgos de las olas de calor y las medidas de prevención, la comunicación con profesionales sanitarios y de servicios sociales, la identificación de grupos vulnerables, la coordinación entre administraciones y el desarrollo de sistemas de información sobre temperaturas y mortalidad.

Se trata de un sistema cooperativo en el que participan organismos como la AEMET, el Ministerio de Sanidad, el IMSERSO, el Ministerio de Justicia, las comunidades autónomas y el Instituto de Salud Carlos III, entre otros.

Ceuta entra en riesgo a partir de los 34 grados

En el caso de Ceuta, la temperatura umbral establecida por el sistema es de 34 grados centígrados. A partir de esa temperatura se activan los distintos niveles de riesgo previstos por Meteosalud.

Ante la llegada de los meses más cálidos del año, la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales insiste en la necesidad de adoptar medidas básicas de prevención para evitar problemas de salud relacionados con el calor.

Entre las recomendaciones destacan mantenerse bien hidratado bebiendo agua con frecuencia, evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, entre las 12.00 y las 16.00 horas, utilizar ropa ligera y de colores claros, así como sombreros, gafas de sol y protector solar de alta protección.

También aconseja mantener frescas las viviendas mediante ventiladores o aire acondicionado, cerrar persianas y cortinas durante las horas de mayor insolación y ventilar las estancias en los momentos más frescos del día.

Además, se recomienda consumir comidas ligeras y frescas, limitar la actividad física intensa durante las horas de mayor calor y prestar especial atención a las personas mayores, los niños pequeños y quienes padecen enfermedades crónicas.

Para quienes desarrollan su actividad laboral al aire libre, Sanidad recuerda la importancia de realizar descansos frecuentes en zonas de sombra, beber agua de manera regular y utilizar ropa adecuada para protegerse del sol.

Con estas medidas, la Ciudad Autónoma busca minimizar los efectos de las altas temperaturas y promover un verano más seguro y saludable para toda la población.