Más de 12 horas atrapados en el barco: pasajeros relatan 'una travesía de terror' en el Ciudad de Mahón
Lo que debía ser un viaje rutinario entre Algeciras y Ceuta se convirtió en un auténtico calvario para los pasajeros del ferry Ciudad de Mahón, que todavía permanecen a bordo tras más de 12 horas.
Lo que debía ser una travesía rutinaria entre Algeciras y Ceuta se ha convertido en un auténtico calvario para los pasajeros a bordo del ferry Ciudad de Mahón, de Baleària, que aún acumulan más de 12 horas de miedo, ansiedad y daños materiales debido al temporal que azota la zona.
El barco salió alrededor de las 21 horas de la noche, a pesar de que la Autoridad Portuaria había cancelado inicialmente todas las conexiones por mal tiempo. Debido al estado del mar, la embarcación no siguió la ruta directa hacia Ceuta, sino que desvió su trayecto por Tanger-Med y encaró en Beliones, recorriendo Benz, Benítez.. en definitiva, la costa hasta llegar a la bocana. Allí, el barco sufrió tres movimientos bruscos que hicieron temer a los pasajeros que pudiera hundirse. Fue entonces cuando muchos comenzaron a entrar en crisis de ansiedad e histeria.
Finalmente, ante la imposibilidad de continuar, el ferry dio la vuelta y regresó a Algeciras. A su llegada, los pasajeros permanecieron detenidos en la bocana hasta que se liberó un atraque, y no pudieron desembarcar -los que lo desearon- hasta pasadas las 6 de la mañana.
A pesar del caos, los pasajeros destacan la actuación de la tripulación, que se encargó de atender a los viajeros, repartiendo tickets para comer, agua y mantas. Y en la misma línea, muchos consideran que la responsabilidad debe caer en quien o quienes decidieron que el barco podía salir en esas condiciones.
Los daños materiales han sido igualmente graves. Los coches en la bodega sufrieron golpes y abolladuras, y la cubierta ha quedado cubierta de agua y aceite. Algunos vehículos han quedado "completamente destrozados", y los peritos ya se encuentran evaluando los daños. Los pasajeros continúan atracados en Algeciras a la espera de noticias sobre cuándo podrán reanudar su viaje hacia Ceuta.
El incidente ha generado indignación entre los pasajeros y pone en entredicho la gestión del servicio marítimo, especialmente por la falta de información y la ausencia de medidas de seguridad visibles, como policía a bordo.