Una carabela portuguesa y una evacuación al Hospital: así ha sido el simulacro de Marsave
La playa de la Ribera ha acogido el simulacro de Marsave de este 2025.
La playa de la Ribera ha sido este año el escenario del simulacro de Marsave, la empresa encargada del socorrismo en las playas de nuestra ciudad. Una cita en la que, tal y como ha explicado Rachid Mohamed, responsable del servicio, se miden los tiempos de respuesta ante emergencias y sirve para seguir mejorando en la atención a incidentes en el mar.
Un protocolo ante medusas peligrosas
En esta ocasión, el ejercicio ha partido de la premisa de la presencia de una carabela portuguesa en la zona de baño. Para ello, ha explicado Mohamed, existe un protocolo establecido por la Ciudad desde 2018, que se va actualizando anualmente, y que ha sido el que se ha aplicado con motivo de este ejercicio de emergencia.
Y es que, ha continuado, ante la presencia de medusas peligrosas, como la carabela portuguesa, lo que se exige, aunque haya solo una de ellas, es la prohibición del baño, izándose la bandera roja y evacuando a todos aquellos que se encuentren en el agua hasta que se recoja la misma y se certifique, a través de los medios con los que cuenta Marsave, entre ellos un dron que se suma al personal que está en las motos acuáticas, que la zona vuelve a ser segura. Solo en ese momento se vuelve a izar la bandera verde.
Así, el simulacro de este jueves se ha iniciado con la picadura de una carabela portuguesa a un bañista, que ha tenido que ser rescatado del agua por el personal de socorrismo. A partir de ese momento, y tras manifestar la víctima que la picadura era de este tipo de medusa peligrosa, se ha activado el protocolo, anunciando por megafonía el izado de la bandera roja e iniciando el personal de Marsave, tanto en tierra como en mar, la evacuación de quienes se encontraban en ese momento en el agua.
Sorpresa entre los bañistas
Una situación que ha sorprendido a algunos bañistas, a pesar de que varias veces antes del inicio del ejercicio se ha advertido de que se iba a desarrollar un simulacro, que han sido obligados a salir del agua como si, efectivamente, la emergencia fuera real.
Una vez certificada la presencia de la medusa peligrosa por parte de los equipos de Marsave, se procede a dar aviso a la embarcación encargada de la recogida de residuos, que es quien saca del mar a la carabela portuguesa. Una vez extraída, antes de restituir el baño, se realiza otra batida para comprobar que efectivamente no hay más ejemplares y se procede a izar de nuevo la bandera verde.
Varias emergencias simultáneas
En el simulacro de hoy se han desarrollado varias emergencias simultáneas: la presencia de la medusa, su picadura a un bañista y el rescate de otro que, asustado por la situación, no podía salir del agua. Respecto al bañista herido, durante el ejercicio se ha actuado bajo la premisa de que sufre un shock anafiláctico a causa de la picadura, por lo que se ha activado a la ambulancia que ha acudido con el soporte vital avanzado, procediendo a aplicar oxigenoterapia, ante una hipoxia severa, y siendo necesario su traslado al hospital.
Una actuación que se ha desarrollado en apenas unos minutos, actuando todo el personal de Marsave presente en la playa de la Ribera, y que ha servido, un año más, para comprobar los tiempos de respuesta e incidir en aquellos aspectos que es necesario mejorar ante las distintas emergencias acuáticas.
Se trata de un simulacro que ha estado coordinado por la Consejería de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos y que ha contado con la presencia del responsable del área, Alejandro Ramírez, quien ha podido seguir el desarrollo del ejercicio, junto a otros miembros de su Consejería, desde la parte superior del espacio con que Marsave cuenta en la playa.