EXCLUSIÓN SOCIAL

Ceuta, a la cabeza de la exclusión social en España según el informe FOESSA 2025

Casi un 30% de la población ceutí vive en situación de exclusión social, más del doble que la media nacional

La Fundación FOESSA, impulsada por Cáritas Española, ha revelado los resultados de su IX Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en España, que sitúan a Ceuta como una de las dos ciudades con mayores tasas de exclusión social del país, junto a Melilla. El estudio, basado en la Encuesta sobre Integración y Necesidades Sociales (EINSFOESSA 2024), dibuja un panorama preocupante en la ciudad autónoma, donde cerca de tres de cada diez personas se encuentran afectadas por procesos de exclusión.

Una tasa del 29,5% sitúa a Ceuta en un nivel extremo de desigualdad

Los datos muestran que el 29,5% de la población ceutí vive en exclusión social —sumando la severa y la moderada—, lo que coloca a la ciudad en una posición muy por encima del promedio nacional, situado en el 19,3%.

En Ceuta, un 16,4% de los habitantes sufre exclusión severa y un 13,1% moderada, mientras que solo un 34,4% disfruta de una integración plena. La fundación advierte que los datos de Ceuta y Melilla son “tan extremos” que dificultan su representación en los gráficos comparativos con otras comunidades autónomas.

FOESSA presentará el informe completo en Ceuta el próximo 2 de diciembre, con el objetivo de analizar las causas locales de esta situación y las posibles estrategias de respuesta institucional y social.

Ingreso Mínimo Vital: una de las cifras más altas de España

El informe también resalta que Ceuta es el segundo territorio de España con mayor proporción de hogares beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital (IMV).

En diciembre de 2024, el 6,1% de los hogares ceutíes percibía esta prestación, solo superado por Melilla (7,3%). Estos datos evidencian la dependencia de una parte significativa de la población respecto a las ayudas públicas, reflejo de un mercado laboral precario y una alta vulnerabilidad estructural.

Un contexto marcado por la frontera y la presión migratoria

Ceuta desempeña un papel singular dentro de las políticas migratorias nacionales. El informe recuerda que las entradas irregulares de población extranjera se concentran en los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla, lo que añade presión a los servicios sociales y a la gestión institucional de la exclusión.

Aunque la mayoría de los flujos migratorios hacia España se producen por vía aérea, el caso ceutí mantiene un perfil propio, condicionado por su posición geográfica y por la naturaleza de su frontera terrestre con Marruecos.

Metodología y representatividad de los datos

La encuesta EINSFOESSA 2024 incluyó 399 cuestionarios en Ceuta, con un margen de error de ±5% y un intervalo de confianza del 95%.

La muestra se distribuyó en 33 rutas dentro del territorio, diferenciando entre 267 hogares con indicios de exclusión y 133 sin indicios. Según la Fundación FOESSA, esta metodología garantiza una representación adecuada, aunque advierte de la necesidad de “interpretar los resultados con especial cautela” debido al tamaño limitado del universo poblacional.

Una radiografía de urgencia social

En contraste con la tendencia nacional, donde la exclusión afecta a una de cada cinco personas, Ceuta presenta una incidencia que duplica la media española.

El informe pone de relieve que la ciudad afronta un reto estructural de cohesión social, vinculado a la desigualdad económica, la precariedad laboral y la dificultad de acceso a la vivienda.

Su situación, subraya FOESSA, “amerita una atención diferenciada” en las políticas públicas nacionales.

Un reflejo local de un problema estructural en España

A nivel nacional, 9,4 millones de personas en España están afectadas por procesos de exclusión, y 4,3 millones sufren exclusión severa. La Fundación FOESSA señala que, aunque España ha experimentado profundas transformaciones sociales desde los años noventa, la desigualdad se ha enquistado.

Ceuta, en este contexto, se convierte en un caso paradigmático de cómo la exclusión social se concentra en los territorios más frágiles del Estado.