Ceuta ha vivido este lunes una jornada de profundo respeto y solemnidad con motivo del Día de los Caídos por la Patria, en la que todas las unidades militares de la plaza han rendido homenaje a quienes dieron su vida por España. Desde primera hora de la mañana, distintos actos se han sucedido en los cementerios y dependencias militares, culminando con la ceremonia principal en el acuartelamiento de la Comandancia General de Ceuta.
Homenajes en los cementerios y unidades militares
El programa conmemorativo comenzó a las 10:00 horas, con sendos homenajes del Grupo de Regulares de Ceuta nº 54 en los cementerios de Sidi Embarek y Santa Catalina. A la misma hora, el Tercio Duque de Alba 2º de La Legión celebró su propio acto en recuerdo de los fallecidos, seguido a las 11:00 horas por el Regimiento Mixto de Artillería nº 30.
A las 11:30, el Estado Mayor del Cuartel General de la Comandancia General realizó un emotivo tributo al comandante Ramón Jáudenes, figura histórica de la tradición militar española y primer jefe del Estado Mayor de Ceuta.
El legado del Comandante Ramón Jáudenes
Ramón Jáudenes nació en La Coruña en 1841 e ingresó en el Ejército antes de cumplir los 16 años. En 1860 participó en la campaña del Ejército Expedicionario de África y, posteriormente, en la Tercera Guerra Carlista. Su trayectoria le llevó a Puerto Rico y Cuba, donde fue jefe del Estado Mayor de una brigada en campaña.
En 1879 regresó a la península y fue designado jefe del Estado Mayor de la Comandancia de Ceuta, siendo el primero en ocupar ese puesto. Desde Ceuta, elaboró importantes informes políticos y estratégicos sobre el norte de África y formó parte de la Comisión Española del Cuerpo de Estado Mayor en Marruecos, donde participó en la elaboración del mapa militar marroquí, planos y croquis de sus principales posiciones.
Falleció en 1884, víctima de una enfermedad contraída durante sus trabajos. Su legado cartográfico resultó esencial para operaciones posteriores y su figura continúa presente en Ceuta, donde una de sus calles principales lleva su nombre.
Homenaje junto a sus descendientes
El acto en su memoria contó con la presencia de su tataranieta, D.ª Olga Vega, quien acompañó al Jefe del Estado Mayor (JEM) durante la ofrenda floral ante el mausoleo. Los portacoronas, a paso ordinario, se situaron frente al monumento, depositando la corona en un ambiente de silencio y respeto absoluto.
El capellán castrense pronunció una oración en recuerdo de todos los caídos, invocando “la gloria que no acaba” como feliz recompensa por su entrega. Tras ello, se ejecutó el toque de oración, al que siguió el saludo militar y un instante de recogimiento compartido por todos los presentes.
Acto central en la Comandancia General de Ceuta
A mediodía, la Comandancia General de Ceuta (COMGECEU) celebró el acto principal de la jornada ante el mausoleo que alberga los restos de los fallecidos en las Guerras de África del siglo XX.
Tras la lectura de la reseña histórica, el porta-guion del Cuartel General dio las órdenes de homenaje a los que dieron su vida por España. Los guiones de las distintas unidades realizaron el movimiento ceremonial al compás del tambor, simbolizando la unidad de todos los ejércitos en un mismo recuerdo.
Posteriormente, se recitó el Soneto a los Caídos, seguido por el canto de “La Muerte no es el Final”, entonado por todos los asistentes. Durante el verso “En tu palabra confiamos…”, los portacoronas avanzaron lentamente hacia el monumento para depositar la corona de laurel, gesto culminante de la ceremonia.
Honor, lealtad y memoria
El homenaje finalizó con el toque de oración y el saludo militar, en un ambiente cargado de emoción, respeto y gratitud hacia todos los que, a lo largo de la historia, sirvieron con lealtad y murieron con honor.
Ceuta, ciudad de tradición militar, volvió así a reafirmar su compromiso con la memoria de los caídos, recordando que el sacrificio y el servicio a España siguen siendo pilares fundamentales en la identidad de su guarnición.


