jueves. 04.06.2026

La situación de los trabajadores de OBIMACE en el polígono El Tarajal ha llegado a un punto crítico. La eliminación del módulo que les servía como sala de descanso, vestuario, aseo y punto de acceso a agua potable ha dejado a una docena de empleados en condiciones laborales extremas. Esta decisión, tomada por la empresa municipal, ignora los requerimientos de la Inspección de Trabajo, que había solicitado adecuar las instalaciones a las condiciones mínimas de seguridad y salud estipuladas en el RD 486/97.

La desaparición de estas infraestructuras ha provocado que los trabajadores se enfrenten a temperaturas extremas sin un lugar para refrescarse, descansar o siquiera acceder a agua potable. La falta de aseos y vestuarios adecuados agrava aún más la situación, especialmente en un verano con condiciones climáticas severas.

La Confederación General del Trabajo (CGT) ha alzado la voz ante esta situación, denunciando el trato "cruel y despreciativo" hacia la plantilla, comparándolos con "perros callejeros". Según el sindicato, la empresa ha desatendido la ley de prevención de riesgos laborales, poniendo en peligro la salud y la seguridad de los empleados, algunos de los cuales tienen condiciones de salud especiales.

El pasado lunes 29 de julio, CGT presentó una queja formal ante la Inspección de Trabajo, solicitando la paralización inmediata de la actividad en el polígono El Tarajal debido al "riesgo grave e inminente" para los trabajadores. Hasta que se restablezcan unas condiciones mínimas de trabajo que cumplan con la legislación vigente, los empleados de OBIMACE se encuentran en una situación de absoluta desprotección.

Esta llamada de emergencia busca evitar tragedias futuras y asegurar que los derechos básicos de los trabajadores sean respetados. CGT insta a que se tomen medidas urgentes para dotar a los empleados de un lugar adecuado para trabajar, que incluya acceso a agua potable, zonas de descanso con sombra, y aseos y vestuarios en condiciones.

La imagen actual del punto de encuentro de los trabajadores de OBIMACE es desoladora, reflejando la precariedad de su situación y el urgente llamamiento a la acción para proteger su salud y seguridad en el trabajo.

CGT denuncia una “emergencia laboral” en OBIMACE