Es una mañana rutinaria y soleada, de estas en las que el calendario invita a abrigarse pero en las que la meteorología acaba traicionando en forma de calor sobrevenido e insoportable. Es un día de martes, una jornada más en toda la ciudad. Pero no en la Avenida Capitán Clauido Vázquez,en uno de los locales ubicados justo enfrente de Los Rosales. Ahí, un grupo de personas se afana porque todo esté a punto para una de las jornadas más especiales de su historia: aquella en que conmemoran su 25 aniversario y aquella en la que inauguran su nueva sede.
Más que una sede, es la prolongación de la anterior. La Ciudad Autónoma ha cedido a COCEMFE el lugar donde durante un tiempo y tras caerse el techo del antiguo Parque de Bombereos se ubicó el servicio de drogodependencias. Unas instalaciones en las que aún queda el rastro de la institución autonómica en forma de cristaleras con el escudo municipal, pero que van a venir a las mil maravillas a los usuarios de la entidad.
Y todo, como decíamos, en los 25 años de conmemoración de un proyecto que comenzó poco a poco, despacio pero con paso firme hasta llegar a estas bodas de plata. Asiste la consejera de Sanidad y Asuntos Sociales, Navila Benzina, además de diputados del PSOE y MDyC y varios representantes del CERMI. La presidenta de la entidad, María del Carmen Nieto, agradece su labor tanto a entidades colaboradoras como a asistentes,
Pero sobre todo "a ellos, a los verdaderos protagonistas". Trabajadores de la entidad, pero los usuarios, algunos de los cuales dan buena cuenta de un desayuno nn navideño con villancicos en la sala contigua. "Son ellos quienes nos guían", dice Nieto al borde de la emoción. Para concluir esta mañana histórica, entrega de placas tanto a Mercedes Medina,, presidenta del CERMI, como a Ahmed, trabajador de COCEMFE ya en edad de jubiliación. En nombre de la primera (ausente por motivos personales de Ceuta), lo recoge María del Carmen Rosino, de ASPACIDE Eso si, traslada un mensaje muy de Medina: "no merezco premios. Va en el sueldo".
