jueves. 04.06.2026

“Imposible”, así definen la situación vivida anoche en el Parque Marítimo quienes se acercaron a cenar al Foodtruck Festival. Y es que, tras un jueves de afluencia moderada, fueron muchos los que se reservaron para conocer esta iniciativa durante el fin de semana y la experiencia no ha podido ser más decepcionante.

Colas y frustración entre quienes las hacían, especialmente en los casos que veían frustrado su objetivo, como el de un matrimonio que había acudido específicamente para disfrutar de unos perritos y tras más de una hora de cola se tuvo que volver a casa sin cenar porque se habían acabado las salchichas Frankfurt. No eran ni las diez de la noche.

Colas y aglomeraciones

No fueron los únicos. Familias con niños, a los que es más difícil explicarles que el plan de la noche, cenar en el Parque, se ha frustrado, optaban por la solución más a mano y acababan acudiendo al Telepizza, situado en las mismas instalaciones, encargando la cena y retornando a las mesas y sillas instaladas para el Foodtruck Festival para comérselas allí.

A ellos se sumaban quienes se acercaban a echar un vistazo y, tras comprobar la aglomeración y las colas, optaban por marcharse.

Y es que cualquiera podría pensar, a la vista de esta situación, que la cena la regalaban, pero nada más lejos de la realidad. Los precios no son precisamente baratos y, siendo muy optimistas, una familia de cuatro personas no gasta menos de 60 euros. Cervezas en vaso pequeño a 3 euros, hamburguesas en torno a los 14 y perritos y arepas, por ejemplo, a 9 euros.

Un presupuesto de casi 15.000 euros

Todo ello en un evento, como lo definen tanto desde la Ciudad Autónoma como desde la empresa organizadora, Baobab Eventos SL, que ha tenido un coste para las arcas municipales de casi 15.000 euros, 14.700 exactamente, y que, sin embargo, no ha tenido en previsión que, en una noche como la del viernes y siendo la primera vez que un festival de este tipo llega a la ciudad, las cantidades de mercancía para atender la demanda debían ser mayores.

Una iniciativa vendida como un intento de darle vida al Parque fuera de la temporada, una de las grandes reclamaciones de sus usuarios, que tampoco ha tenido éxito en ese sentido. Darle vida al Parque Marítimo no pasa porque la gente se aglomere en la zona del escenario, sino porque la infraestructura creada por César Manrique sea aprovechada en toda su plenitud, atrayendo gente a los establecimientos de ocio que aún sobreviven en su interior durante todo el año, organizando actividades que no impliquen para las familias desembolsos como los indicados anteriormente o retornando a la temporada de baño previa a la pandemia, cuando el Parque permanecía abierto desde mediados de abril hasta prácticamente el mes de octubre.

Nada de eso está, sin embargo, en los planes de la Ciudad, que con los conciertos de este verano y el Foodtruck Festival de este fin de semana se dan por satisfechos. Una satisfacción que, sin embargo, están muy lejos de sentir quienes ayer se quedaron sin cenar.

Colas de hasta una hora para no cenar: la frustración del Foodtruck Festival