RADIOTERAPIA

El Colegio de Médicos exige un debate clínico sobre la radioterapia en Ceuta

Enrique Roviralta, presidente del Colegio de Médicos de Ceuta

El Colegio de Médicos respalda a Oncología del HUCE y reclama analizar la radioterapia en Ceuta desde criterios clínicos y humanos, ante el impacto de los desplazamientos en pacientes.

El Colegio Oficial de Médicos de Ceuta (COMCE) ha manifestado públicamente su apoyo al Servicio de Oncología del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) en relación con la viabilidad de implantar una unidad de radioterapia en la ciudad. La institución médica considera que este debate debe abordarse desde un enfoque estrictamente científico, clínico y humano, evitando interferencias políticas.

El colectivo facultativo subraya la necesidad de escuchar a los profesionales directamente implicados y situar en el centro de la discusión al paciente oncológico, priorizando su bienestar y las condiciones reales en las que recibe tratamiento.

Un debate que exige rigor y criterios asistenciales

Desde el COMCE se insiste en que la implantación de la radioterapia en Ceuta requiere un análisis riguroso, sereno y basado en criterios asistenciales, donde se valoren tanto la seguridad y la calidad del tratamiento como la accesibilidad para los pacientes.

En este sentido, el colegio respalda el posicionamiento del Servicio de Oncología del HUCE, al considerar que aporta una visión técnica fundamentada que contribuye a enriquecer el debate sobre una cuestión clave para la atención oncológica en la ciudad.

La pericia técnica, un criterio necesario pero insuficiente

Uno de los ejes del debate gira en torno al argumento de la pericia técnica. Aunque se reconoce que disponer de un volumen suficiente de casos garantiza experiencia y seguridad asistencial, el COMCE advierte de que este criterio no debe analizarse de forma aislada.

En el contexto de Ceuta, donde existen plantillas reducidas en distintos servicios hospitalarios, la aplicación estricta de este principio podría generar incoherencias en la organización asistencial. Por ello, se plantea la necesidad de un enfoque más amplio que tenga en cuenta la realidad sanitaria del territorio.

El impacto del desplazamiento en los pacientes

Uno de los puntos más críticos señalados es la obligación de desplazamiento fuera de Ceuta para recibir radioterapia. Los tratamientos pueden extenderse entre 15 y 42 sesiones, lo que implica viajes diarios especialmente exigentes para los pacientes.

Este hecho tiene consecuencias directas en el plano clínico y humano. La fatiga, uno de los efectos secundarios más habituales de la radioterapia, se ve agravada por el esfuerzo del traslado. Además, en muchos casos los pacientes reciben quimioterapia simultánea, lo que incrementa el desgaste físico.

Los profesionales destacan que esta etapa es percibida como una de las más duras del proceso oncológico, no solo por el tratamiento, sino por la carga añadida de los desplazamientos.

Accesibilidad y equidad en la atención sanitaria

El COMCE introduce un elemento clave en el debate: la accesibilidad real al tratamiento como parte esencial de la calidad asistencial. Existen pacientes en situación clínica frágil para los que el traslado diario puede convertirse en un obstáculo insalvable.

En algunos casos, esta circunstancia puede derivar en la imposibilidad de recibir tratamiento o en la renuncia a determinadas opciones terapéuticas por razones logísticas. Esto plantea una cuestión directa de equidad asistencial, ya que no todos los pacientes pueden acceder en igualdad de condiciones.

Riesgo de interrupciones en el tratamiento

A las dificultades del desplazamiento se suman factores externos como los temporales o problemas logísticos con la península, que pueden provocar interrupciones en el tratamiento.

En el caso de la radioterapia, la continuidad terapéutica es un elemento fundamental para la eficacia clínica, por lo que cualquier alteración puede afectar negativamente a los resultados y al bienestar del paciente.

Hacia un modelo adaptado a la realidad de Ceuta

Lejos de plantear un dilema entre disponer o no de radioterapia, el COMCE propone centrar el debate en qué modelo organizativo permite garantizar seguridad, calidad y proximidad.

Entre las opciones, se plantea la posibilidad de implantar un centro de radioterapia en Ceuta mediante un modelo de gestión externa especializada, capaz de asegurar estándares técnicos adecuados y continuidad asistencial.

Esta alternativa permitiría reducir desplazamientos, minimizar interrupciones y acercar el tratamiento al paciente, manteniendo la calidad del servicio.

Una solución pragmática centrada en el paciente

El enfoque defendido por el colectivo médico es claro: avanzar hacia una solución pragmática y centrada en el paciente. La prioridad debe ser que los ciudadanos de Ceuta puedan recibir tratamiento con garantías, estabilidad y cercanía, independientemente del modelo de gestión adoptado.

No se trata, según subrayan, de una renuncia, sino de adaptar la planificación sanitaria a las particularidades del territorio.

Llamamiento a los poderes públicos

El COMCE concluye con un mensaje directo a las administraciones: es necesario alejar la sanidad del debate político y centrarse en soluciones que beneficien a los pacientes.

La institución insiste en que la discusión sobre la radioterapia debe incorporar factores como la accesibilidad, el impacto del desplazamiento, la vulnerabilidad del paciente y la continuidad del tratamiento.

“La cuestión no es si Ceuta puede tener radioterapia en un modelo convencional, sino qué modelo permite ofrecer este servicio con calidad, seguridad y equidad”, señalan, instando a los responsables públicos a priorizar el interés de los pacientes por encima de cualquier otro condicionante.