Crece la discriminación por origen étnico o racial: uno de cada tres encuestados por Igualdad la sufre
Un estudio del Ministerio de Igualdad revela que el 33 por ciento de las personas encuestadas han experimentado discriminación por su origen, con la vivienda y los espacios públicos como los ámbitos más afectados.
El Ministerio de Igualdad ha presentado el estudio titulado "Percepción de la discriminación por origen racial o étnico por parte de sus potenciales víctimas en 2024", que muestra un aumento en el porcentaje de personas que se sienten discriminadas por su color de piel o rasgos físicos, pasando del 31 por ciento en 2020 al 33 por ciento en el último año. La investigación destaca que, si bien se han reducido las denuncias relacionadas con las costumbres o prácticas culturales, se ha incrementado la percepción de discriminación por aspectos relacionados con el color de piel (61 por ciento), la situación económica (30 por ciento) y el sexo (27 por ciento), mientras que la discriminación por creencias religiosas desciende, y las vinculadas al sexo, identidad de género y orientación sexual muestran un alza.
Ámbitos de discriminación y datos relevantes
El estudio identifica que la vivienda es el entorno donde más se reporta discriminación, con un 27,5 por ciento de las respuestas, seguida por los espacios públicos (22 por ciento) y el ámbito policial (20 por ciento). Además, se advierten casos de segregación escolar y bullying en el área educativa, así como discriminación en el acceso a trámites esenciales como el empadronamiento, que repercute en el acceso a diversos servicios.
En el sector privado, la discriminación se manifiesta en establecimientos y locales abiertos al público. Grupos como la población afrodescendiente, la negra africana y la gitana son los que más denuncian haber sufrido impedimentos de acceso, seguimientos o vigilancia indebida. En el ámbito de la vivienda, el 14,2 por ciento de los encuestados ha señalado haber sentido rechazo por parte del vecindario, especialmente en zonas con alta concentración de minorías étnicas.
Asimismo, el estudio revela que la discriminación en el ámbito laboral es especialmente notoria entre personas afrodescendientes, árabes y norteafricanas no árabes, así como nativas americanas, quienes suelen enfrentarse a empleos de baja cualificación y condiciones laborales que vulneran sus derechos.
Diferencias según el sexo y consecuencias emocionales
El análisis muestra marcadas diferencias en función del género. Los hombres son quienes más reportan discriminación en espacios públicos: un 12,5 por ciento afirma haber sido rechazado en bares, discotecas o restaurantes; el 24,2 por ciento asegura haber recibido malas miradas en tiendas y centros comerciales, y un 15,9 por ciento han sido insultados en la calle. En cambio, las mujeres identifican estas situaciones en mayor medida en ámbitos privados, como la vivienda y servicios relacionados con la educación y la sanidad. Además, el 24,15 por ciento de las mujeres ha indicado haber sufrido violencia sexual motivada por su origen racial o étnico, siendo particularmente relevante entre las mujeres blancas latinoamericanas.
En cuanto a las consecuencias psicológicas, el 23 por ciento de los encuestados manifiesta sentir tristeza, depresión o sufrir otros efectos negativos, mientras que un 13 por ciento experimenta desconfianza. Un 20 por ciento indica que estos hechos no les afectan, lo que resalta la diversidad de respuestas emocionales ante la discriminación.
Delitos de odio y baja tasa de denuncias
El estudio señala que un 52 por ciento de los encuestados ha vivido al menos una situación que podría calificarse como delito de odio en los últimos 12 meses. Los grupos más afectados son las personas negras africanas (17 por ciento) y las árabes y norteafricanas no árabes (13 por ciento). Aunque ha habido un aumento del 4 por ciento en la tasa de denuncias interpuestas, esta cifra se mantiene baja (22,4 por ciento), debido a la infradenuncia. Entre las razones, destacan la creencia de que denunciar no tendría efecto (20,6 por ciento), la minimización del suceso (18,6 por ciento), la normalización de estas situaciones (18,3 por ciento) y el desconocimiento sobre cómo o dónde denunciar (13,6 por ciento).
Recomendaciones y medidas para mejorar la situación
Los encuestados coinciden en la necesidad de fortalecer la protección y reparación a las víctimas, impulsar acciones preventivas desde el ámbito educativo y aumentar la sensibilización sobre el tema. Se destaca además la importancia de incrementar la presencia de personas de diversos orígenes en instituciones públicas y trabajar conjuntamente con los medios de comunicación para moldear un imaginario colectivo que fomente la diversidad y la inclusión.
Con estos hallazgos, el Ministerio de Igualdad insta a la sociedad y a las autoridades a tomar medidas efectivas que reduzcan la discriminación por origen racial o étnico, garantizando así una convivencia más justa y equitativa para todos los ciudadanos.