Desciende la inmigración irregular en los dos primeros meses del año: 388 personas menos que en 2024
La inmigración irregular en España ha disminuido en los dos primeros meses de 2025, según el último informe del Ministerio del Interior. Ceuta registra un descenso significativo en las entradas por vía terrestre, mientras que en Melilla se observa un leve incremento. A nivel nacional, el número de llegadas irregulares se ha reducido en casi 5.000 personas en comparación con el mismo periodo de 2024.
El Ministerio de Interior, del Gobierno de España, ha publicado en las últimas horas el ‘Informe quincenal sobre Inmigración Irregular’, correspondiente al periodo de tiempo de los meses de enero y febrero. Este documento señala un descenso de las entradas irregulares a la ciudad autónoma, con respecto al mismo periodo de tiempo del año 2024.
De este modo, el Informe señala que, en Ceuta, por vía marítima han accedido a la ciudad autónoma 3 personas durante estos dos meses de 2025. En 2024 no hay registros de que alguien accediese por vía marítima. Sin embargo, por vía terrestre han accedido 157 personas, frente a las 545 que lo hicieron en el mismo periodo del año pasado. De este modo, 388 personas menos han entrado de forma irregular a Ceuta durante los meses de enero y febrero.
En lo que se refiere a ambas ciudades autónomas, un total de 172 personas han accedido por vía terrestre a Ceuta y Melilla, frente a las 550 que lo hicieron en 2024. Es decir, 15 personas han entrado a Melilla durante estos dos meses, frente a las 5 que lo hicieron durante 2024. Aquí se refleja un aumento, aunque no elevado, que no afecta a la media nacional de descenso.
Canarias es donde más se refleja la presión migratoria, aunque también presenta un descenso, habiendo recibido 7.138 entradas frente a las 11.398 que recibió en enero y febrero de 2024.
A nivel nacional, en los meses de enero y febrero, un total de 9.141 personas han entrado a España por vía marítima y terrestre, frente a los 14.035 del 2024. Un descenso de 4.894 personas. Así, los datos reflejan una caída generalizada en la llegada de inmigrantes por vía marítima y terrestre en España, aunque aún así, Canarias sigue acogiendo picos muy altos de entradas irregulares.