Emoción y Sentimiento en la entrega del Premio Maite Alascio a Antonia Palomo
La Biblioteca Pública del Estado Adolfo Suárez de Ceuta ha acogido este jueves la entrega del Premio Maite Alascio, un reconocimiento otorgado por Comisiones Obreras (CCOO) que este año ha recaído en Antonia “Toñi” Palomo
El acto, marcado por la emoción y una amplia participación, reunió a familiares, amigos y compañeros de la galardonada, que quisieron acompañarla en un momento que la propia premiada definió como “un sentimiento de gratitud, ternura y responsabilidad”.
Un reconocimiento cargado de emoción en la Biblioteca del Estado
La Sala de Usos Múltiples de la Biblioteca Pública del Estado Adolfo Suárez se llenó de asistentes durante la entrega del Premio Maite Alascio, un galardón que concede Comisiones Obreras y que reconoce trayectorias vinculadas a los valores del sindicato.
El acto estuvo marcado por un ambiente profundamente emotivo y participativo, en el que numerosas personas cercanas a la premiada quisieron acompañarla de manera presencial o mediante mensajes de felicitación proyectados en vídeo.
La galardonada, Antonia Palomo, visiblemente emocionada, agradeció el reconocimiento dedicándolo a su familia, amigos y compañeros, muchos de los cuales estuvieron presentes en el acto para mostrarle su apoyo.
Durante su intervención, Palomo confesó que el premio le había generado un sentimiento intenso. “A mí me embarga un sentimiento de gratitud, ternura y especialmente de responsabilidad”, expresó.
“Es un reconocimiento a la persona, no al personaje”
En su discurso, Toñi Palomo subrayó que lo que más le había conmovido del premio es el carácter personal del reconocimiento.
“Me he conmovido porque siento que es una mención a la persona, no al personaje”, afirmó, explicando que, de acuerdo con sus convicciones y principios, ese aspecto resulta especialmente significativo.
La premiada también destacó el papel de Comisiones Obreras como organización comprometida con la igualdad y la defensa de los derechos laborales, señalando que se trata de un sindicato que lucha contra la brecha salarial y la discriminación.
Lejos de interpretar el galardón como motivo de orgullo personal, Palomo insistió en que su reacción ha sido distinta. “No es un sentimiento de orgullo, es un sentimiento de sentirme conmovida y de una enorme responsabilidad”, manifestó.
Un reconocimiento en torno al Día Internacional de la Mujer
Durante el acto también se abordó el contexto del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, una fecha que, según Palomo, sigue recordando que aún queda mucho trabajo por hacer en materia de igualdad.
La galardonada señaló que, pese a los avances conseguidos, todavía existen numerosos retos pendientes en la participación y el papel de la mujer en la sociedad y en la política.
En ese sentido, citó una frase del expresidente chileno Salvador Allende para expresar su visión de futuro: “Más tarde que temprano se abrirán las alamedas”.
Palomo defendió además la importancia de implicar a las generaciones más jóvenes, tanto mujeres como hombres, en la lucha por la igualdad.
“Tenemos capacidad, fortaleza y conocimiento para luchar. Los caminos nunca son fáciles, pero son absolutamente interesantes para seguir teniendo convicciones y principios”, afirmó.
La sorpresa al conocer la concesión del premio
Uno de los momentos más cercanos del acto llegó cuando la premiada relató cómo se enteró de que recibiría el Premio Maite Alascio.
Según explicó, el anuncio llegó de forma totalmente inesperada mientras se encontraba en su puesto de trabajo.
La secretaria ejecutiva de Comisiones Obreras, Yolanda, le envió un mensaje para avisarle de que quería hablar con ella. Palomo pensó en un principio que se trataba de algún asunto laboral urgente.
Sin embargo, cuando finalmente se reunieron, la noticia fue muy distinta. “Me dijo que me habían propuesto para el premio”, recordó.
La reacción fue inmediata. “Me quedé petrificada, me emocioné y lloré. Con lo fuerte que soy, lloré”, relató ante los asistentes.
Un homenaje también a la figura de Maite Alascio
Durante su intervención, Palomo quiso dedicar también unas palabras a Maite Alascio, la persona que da nombre al premio.
La galardonada explicó que no llegó a compartir tiempo ni espacio con ella, pero destacó el reconocimiento y el cariño que sus compañeros mantienen hacia su figura.
Para Palomo, el premio representa también una manera de mantener viva la memoria de quienes han dejado huella en la organización.
“A veces nos olvidamos de los que se van, pero siempre se quedan en el recuerdo”, señaló.
“Los premios no cambian, responsabilizan”
A pesar del reconocimiento recibido, Antonia Palomo dejó claro que el galardón no cambiará su forma de trabajar.
“Voy a seguir siendo Toñi y voy a seguir haciendo lo que hago”, aseguró.
En su opinión, los premios no deben transformar a quienes los reciben, sino reforzar su sentido de la responsabilidad.
“Los premios no te cambian, los premios te responsabilizan”, afirmó, añadiendo que la humildad y la cercanía deben seguir siendo valores esenciales.
Para la premiada, el reconocimiento actúa más bien como “un pequeño bálsamo” después de muchas horas de trabajo y dedicación.
“Cuando uno trabaja tanto, tantas horas y tantos días en la soledad de los despachos y de los problemas, esto es como un bálsamo bueno”, concluyó.