SALUD MENTAL

“No es solo medicación”: familias de Ceuta denuncian la incertidumbre en la atención a menores con TDAH

Asociación TDAH momentos antes de presentar la denuncia contra INGESA

La Asociación TDAH Ceuta alerta de cambios en tratamientos y falta de estabilidad en la atención sanitaria a menores, reclamando un equipo especializado y seguimiento continuo.

La Asociación TDAH Ceuta ha expresado la preocupación de numerosas familias ceutíes ante la situación que sigue atravesando la atención en salud mental infantil en la ciudad.

Bajo el lema “No es solo medicación, es la estabilidad emocional de nuestros hijos lo que está en juego”, la entidad denuncia la creciente incertidumbre que viven padres y madres de menores con necesidades de atención psicológica y psiquiátrica, especialmente en relación con el seguimiento clínico y los cambios en los tratamientos.

La asociación advierte de que, durante las últimas semanas, muchas familias están percibiendo una atención “incierta y desigual”, derivada del actual modelo asistencial, que combina un servicio externalizado con profesionales que, según explican, han trabajado tradicionalmente con población adulta.

Preocupación por la desigualdad en la atención

Desde la entidad consideran que esta situación está generando diferencias importantes tanto en la forma de atender a los menores como en el enfoque clínico que reciben.

Las familias aseguran sentirse desorientadas ante cambios organizativos sobre los que, afirman, no han recibido explicaciones claras. En el comunicado, la asociación señala que existe una “sensación constante de confusión, angustia e incertidumbre”.

Uno de los aspectos que más inquietud está provocando entre los afectados tiene que ver con la modificación de tratamientos farmacológicos en menores que, según trasladan las familias, habían alcanzado estabilidad.

Cambios en la medicación y temor entre las familias

La Asociación TDAH Ceuta asegura que algunos menores están recibiendo propuestas para cambiar su medicación “sin una justificación clínica suficientemente explicada”.

Para las familias, este escenario resulta especialmente delicado, ya que detrás de cada tratamiento existe un largo proceso de adaptación, seguimiento y esfuerzo diario hasta lograr una situación estable para el menor.

El comunicado subraya que los padres y madres no son profesionales sanitarios, pero sí quienes conviven diariamente con sus hijos y conocen de primera mano cómo evolucionan, cuándo mejoran y cuándo retroceden.

“Sabemos cuándo avanzan, cuándo retroceden y lo que supone cualquier cambio en su tratamiento”, expone la asociación.

El coste económico, otro motivo de inquietud

La preocupación de las familias aumenta ante la posibilidad de tener que asumir el coste de determinados tratamientos fuera del sistema público en caso de no aceptar los cambios propuestos.

La asociación considera especialmente difícil para las familias afrontar este tipo de decisiones, tanto desde el punto de vista emocional como económico.

En este contexto, reclaman que cualquier medida tenga siempre como prioridad el bienestar del menor y que no se modifique un tratamiento que funciona sin una explicación clínica clara y comprensible para los padres.

“Nuestros hijos no pueden depender de la suerte”

Uno de los mensajes más contundentes del comunicado hace referencia a la falta de estabilidad percibida en el sistema actual de atención.

Nuestros hijos no pueden depender de la suerte ni del profesional que les toque en consulta”, denuncia la asociación, que insiste en la necesidad de garantizar continuidad asistencial y criterios homogéneos en el tratamiento de los menores.

Las familias aseguran que lo que actualmente sienten es “incertidumbre”, una situación que consideran incompatible con la atención que requieren niños y adolescentes con necesidades en salud mental.

Reclaman un equipo multidisciplinar estable

Entre las principales reivindicaciones de la asociación figura la creación de un equipo multidisciplinar estable, especializado en atención a menores y con seguimiento continuo.

Además, solicitan revisiones periódicas “justas”, similares a las que, según indican, se realizan en otros territorios, con controles cada tres o cuatro meses.

Para la Asociación TDAH Ceuta, la situación actual no debería convertirse en la realidad habitual de ningún menor con necesidades de atención psicológica o psiquiátrica.

La estabilidad emocional, en el centro del debate

El comunicado pone el foco en la importancia de la estabilidad emocional de los menores y del acompañamiento a las familias.

La entidad insiste en que detrás de cada caso existe un niño o una niña que lucha diariamente, así como padres y madres que intentan sostener situaciones complejas en el ámbito familiar, educativo y sanitario.

Por ello, la asociación pide que las familias sean escuchadas y que las decisiones clínicas se adopten con transparencia, información suficiente y teniendo siempre en cuenta el impacto que cualquier cambio puede generar en la vida del menor.