“Esto es una vergüenza”: denuncia colectiva por abandono en un viaje del Imserso
Un grupo de casi 50 personas mayores ceutíes denuncia la falta de atención, información y asistencia durante su viaje del Imserso a Valencia. Los viajeros aseguran haber estado horas sin guía, sin comida adecuada y esperando de pie un autobús en condiciones precarias.
Un grupo de 48 personas mayores, acompañadas en algunos casos por familiares, ha denunciado las “graves deficiencias” en la organización de un viaje del Imserso con destino Valencia. La situación más crítica se ha producido hoy en el aeropuerto de Málaga, en el viaje de regreso, donde los viajeros aseguran haber estado abandonados durante horas, sin guía, sin información y en un entorno sin condiciones mínimas de confort.
“Nos tienen sin guía, estamos aquí abandonados”, relataba indignada una de las acompañantes del grupo, mientras atendía a su padre en silla de ruedas tras una caída sufrida el primer día del viaje. “He tenido que sentarlo encima de la maleta porque no hay ni una sola silla”, explicaba. A su alrededor, otras personas mayores con problemas de salud, entre ellos varios casos de gastroenteritis, aguardaban de pie la llegada de un autobús en un subterráneo del aeropuerto, sin que nadie les indicara nada.
La situación se habría arrastrado desde el inicio del viaje. Según relatan los afectados, desde que salieron de Ceuta hasta su llegada a Valencia, no contaron en ningún momento con un guía o acompañante del Imserso que orientara al grupo o se hiciera cargo de sus necesidades. “Desde Ceuta hasta Valencia, ni en Algeciras ni en Málaga apareció nadie del Imserso”, señalan.
El regreso tampoco ha estado exento de problemas. El grupo fue trasladado al aeropuerto de Málaga sin explicaciones claras y, por la mañana, se les entregó un aperitivo en lugar de la comida prevista en una tapería. “Llevamos desde esta mañana con una lata de foie gras, una de atún, un plátano, un kiwi y un paquete de galletas. Ni siquiera nos dieron un zumo”, denuncian. “Y nadie nos ha explicado por qué no hemos comido lo que estaba previsto”.
La situación, aseguran, ha generado gran malestar entre los mayores, muchos de los cuales se plantean no volver a participar en este tipo de viajes. “Esto es una vergüenza. Estas personas merecen respeto y dignidad”, lamenta una de las viajeras.
A pesar de las quejas, los afectados también destacan la parte positiva del viaje: “Se lo han pasado bien porque tienen buen ánimo, han bailado y disfrutado en el hotel. Pero la organización ha sido muy deficiente y no es la primera vez que ocurre algo así”, concluyen.