El espigón del Tarajal: una noche con menos presión migratoria
Guardia Civil destaca una "noche más tranquila" mientras Interior confirma la caída de llegadas en el país, con Ceuta y Melilla como excepciones.
El espigón del Tarajal vivió anoche una tregua. Después de varias semanas marcadas por intentos constantes de entrada de menores y grupos de migrantes, la Guardia Civil confirmó que la presión sobre la frontera “estuvo bastante más baja”.
“Evidentemente ayudan las condiciones climatológicas y el constante trabajo que se realiza”, explicaron fuentes del instituto armado, que llevan días reforzando la vigilancia en la zona más sensible del perímetro. La de este martes fue, por tanto, una noche tranquila en un escenario que había concentrado numerosos episodios de tensión desde finales de julio.
Contraste con la tendencia previa
La calma llega tras una racha de jornadas con entradas y múltiples intentos que pusieron al límite la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad y de acogida de la Ciudad, que mantiene a “más o menos” 500 menores bajo tutela, cuadruplicando su capacidad real.
Aunque en Ceuta los números muestran un incremento respecto al año pasado —1.721 entradas en lo que va de 2025 frente a 1.605 en el mismo periodo de 2024, un 7,2 por ciento más—, la noche de este martes rompe la dinámica de presión continuada que se había convertido en la tónica habitual durante las últimas semanas.
Balance nacional: descenso del 29 por ciento
El Ministerio del Interior acaba de publicar su balance quincenal, que recoge los datos de entradas irregulares entre el 1 de enero y el 15 de agosto. En el conjunto del país, 22.040 personas han accedido en situación irregular, 9.115 menos que en el mismo periodo de 2024, lo que supone un descenso del 29,3 por ciento.
Ceuta y Melilla, sin embargo, siguen marcando excepciones. En la ciudad hermana, la presión también ha ido en aumento: 166 accesos por vía terrestre este año frente a los 38 del anterior, un incremento del 336,8 por ciento.
Una calma frágil
En el espigón, la sensación de alivio fue evidente anoche, pero los agentes advierten de que la situación puede cambiar en cualquier momento. La presión migratoria se mueve en ciclos y las condiciones meteorológicas, unidas al efecto llamada de intentos previos, son factores que determinan la intensidad de cada jornada.