Una de las periodistas que logró que los tribunales reconocieran sus derechos frente a RTVCE ha relatado en una entrevista en Radio Ceuta (Cadena SER) cómo el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado la condena impuesta al ente público por las contrataciones irregulares ocurridas bajo la gerencia de Manuel González Navarro.
En su caso, la compensación fijada ronda los 30.000 euros, aunque no se trata de un hecho aislado: en conjunto, la radiotelevisión pública deberá afrontar más de 50.000 euros en indemnizaciones. Durante la conversación, la profesional ha repasado con detalle la cadena de irregularidades y el calvario laboral que desembocaron en esta sentencia histórica, un episodio que sacudió los cimientos de la gestión en RTVCE.
En marzo de 2020, RTVCE anunciaba a bombo y platillo la creación de una bolsa de trabajo para redactores-presentadores, publicada en el BOCCE, que parecía garantizar la igualdad: llamamientos rotativos, contratos temporales y, si se agotaba la bolsa, recurrir al SEPE. Todo ello regulado en el artículo 10 de las bases.
Pero lo que comenzó como un sistema transparente se convirtió en una herramienta para colocar a dedo a personas ajenas al listado oficial. Primero se recurrió al SEPE como salida excepcional; después, esa vía se consolidó como puerta trasera. El punto de no retorno llegó en diciembre de 2023, cuando RTVCE modificó su organigrama, creó la categoría de “Redactor” –inexistente hasta entonces– y aprobó nuevas contrataciones bajo ese paraguas.
“Me saltaron hasta tres veces"
Estefanía fue la primera en demandar a RTVCE. “En mi caso quedó comprobado que me saltaron reiteradamente. Durante la gerencia del exdirector José Manuel Bolorino, por lo menos tres veces. Tres que se han podido demostrar, pero han sido más”, afirma.
Mientras ella esperaba que sonara el teléfono, RTVCE optaba por incorporar a profesionales ajenos tanto a la bolsa como al SEPE, una práctica que rompía con las bases que la propia empresa había establecido. Ella, disponible para trabajar, quedó fuera sin motivo aparente.
Las pruebas presentadas en el juicio confirmaron la irregularidad: en los mensajes internos, la secretaria avisaba al gerente de que el siguiente puesto correspondía a la periodista, pero la instrucción desde la dirección fue ignorar ese orden. Una evidencia que, al quedar registrada, despejó cualquier duda sobre la intencionalidad de la decisión.
Una lucha en los tribunales: del silencio a la victoria
El daño no se limitó al plano económico. Ante la falta de oportunidades en Ceuta, la periodista se vio obligada a trasladarse a Melilla para optar a nuevas bolsas, mientras soportaba un ambiente laboral hostil en RTVCE tras denunciar las irregularidades, ha explicado Estefanía.
Denunció y ganó. Primero en el Juzgado de lo Social y después en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que confirmó la condena: RTVCE vulneró el principio de igualdad, actuó de forma arbitraria y deberá indemnizarla por salarios dejados de percibir y daños morales.
Entre las represalias internas, menciona la pérdida de guardias y días de asuntos propios, un escenario que describe como “insostenible” en lo que debería ser un ente público.
Esta presión, sumada a la exposición pública, tuvo un peso determinante: dejar de aparecer en pantalla alimentó las preguntas y los comentarios, afectando no solo a su trayectoria profesional, sino también a su vida personal. “Yo aquí me encontraba muy desprotegida. Esto daña la autoestima, daña a la persona y eso hay que tenerlo en cuenta".
En conjunto, las indemnizaciones derivadas de este caso ascienden a más de 50.000 euros. Solo en su caso, la cifra ronda los 30.000, incluyendo salarios no percibidos y compensación por el perjuicio moral.
El coste político: dimisión y reformas
Acorralado por los escándalos, José Manuel González Navarro acabó presentando su dimisión como director-gerente de RTVCE el 28 de junio de 2024. Su renuncia llegó “un día después” de que concluyera el último de los juicios laborales y de la explosiva declaración de la secretaria en sede judicial.
En la carta dirigida al presidente del Consejo de Administración (el consejero Alberto Gaitán), González invocó motivos personales y la normativa de alta dirección para cesar voluntariamente, dando un preaviso de tres meses –hasta el 28 de septiembre de 2024– para hacer efectiva su salida.
Esta especie de “dimisión en diferido” fue recibida con recelo por la oposición: los grupos políticos denunciaron que era inaudito pretender continuar tres meses tras semejante escándalo, y exigieron su marcha inmediata.
La caída del gerente supuso una crisis institucional en RTVCE. Durante su mandato (iniciado en 2021) no solo afloraron las irregularidades en las contrataciones temporales, sino otros focos de polémica. Por ejemplo, se supo que González Navarro percibía un sueldo de 93.700 euros anuales, casi un 50% más que sus predecesores, situándole entre los directivos de televisión autonómica mejor pagados de España.
También trascendió que, amparándose en la reforma laboral de 2022 (que obligaba a reducir temporalidad), había consolidado como fijos a varios allegados.
Con la salida de González Navarro, el Gobierno de Ceuta buscó pasar página lo antes posible. El Consejo de Administración de RTVCE se reunió de urgencia en julio de 2024 y, por consenso de la mayoría de partidos, nombró a Gonzalo Testa como nuevo director-gerente.
Testa, periodista de dilatada trayectoria en la prensa ceutí, había sido un firme crítico de las prácticas de González desde su tribuna como subdirector en El Faro de Ceuta. Su designación obtuvo el visto bueno de PP, PSOE y Ceuta Ya! (los principales grupos de la Asamblea), con la única oposición de Vox –que tildó el nombramiento de “arbitrario” y anunció un recurso– y la abstención del localista MDyCrtvce.es. El amplio respaldo político evidenciaba la voluntad de reformar RTVCE y restaurar su credibilidad tras el escándalo.
Actualmente, la empresa ha abierto nuevas bolsas de trabajo para renovar el sistema y evitar que se repitan los errores del pasado.





