Ceuta ha vivido este sábado una jornada histórica. La Hermandad de la Flagelación ha culminado su Centenario con una salida extraordinaria que será recordada durante generaciones. A las seis en punto de la tarde, las puertas del oratorio de Teniente Pacheco se abrieron y el Santísimo Cristo de la Flagelación inició un recorrido que llenó de fervor, silencio y música las calles de la ciudad.
Una ciudad expectante
Desde primeras horas de la tarde, la feligresía aguardaba en Pasaje Mina y alrededores para no perderse la salida. Los aplausos, la emoción contenida y un respeto profundo envolvieron el instante en que el paso asomó a la calle. Se hizo el silencio, roto únicamente por los sones de la prestigiosa Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Redención, llegada desde Sevilla para acompañar este día grande.
El contraste entre el recogimiento sepulcral del público y la fuerza desgarradora de las marchas convirtió la tarde en un diálogo de fe y música que erizó la piel de quienes se congregaron en torno al cortejo.
Una cuadrilla de 130 costaleros
Hasta 130 costaleros, reforzados por hermanos de la cuadrilla de la Virgen, se han turnado bajo las trabajaderas para llevar a hombros a los titulares en un recorrido exigente pero cargado de orgullo. El andar del paso, firme y acompasado, ha mostrado la unión de generaciones enteras de la hermandad bajo un mismo ideal: honrar un siglo de devoción.
El recorrido: Ceuta se rindió al paso de la Flagelación
El itinerario ha llevado a la cofradía por calles emblemáticas de la ciudad. Tras la salida, el cortejo avanzó por Isabel Cabral y Agustina de Aragón hasta la Real, para alcanzar la Plaza de los Reyes, donde se vivió uno de los momentos más multitudinarios a las puertas de
La bajada por Camoens y el Paseo del Revellín ha sido un estallido de emociones, y como no podía faltar en estos tiempos, centenares de móviles tratando de inmortalizar la estampa. En el Paseo de las Palmeras, la cofradía se abría paso hasta llegar a la Plaza de África, punto cumbre del recorrido en torno a las 19:40 horas.
Un cierre para la historia
La salida extraordinaria no ha sido solo el broche de oro a un año de actos, pregones y celebraciones. Ha sido, sobre todo, una manifestación pública de fe y devoción que evidencia el arraigo de la Flagelación en la religiosidad ceutí.
Ceuta vive así, este 13 de septiembre, una de esas jornadas que se inscriben en la memoria colectiva. El paso de los costaleros y la música venida de Sevilla sellaron el Centenario de la Flagelación como un capítulo inolvidable de la historia cofrade de la ciudad.

