jueves. 04.06.2026

La Vicaría General de Ceuta ha acogido este martes la presentación del 'IX Informe FOESSA', un documento clave que analiza la exclusión y el desarrollo social en la ciudad autónoma. La rueda de prensa ha contado con la participación del vicario general, Rvdo. Francisco Jesús Fernández Alcedo; el director de Cáritas Diocesana de Ceuta, Fernando Sotomayor Benítez; y el coordinador del estudio, Daniel Rodríguez, miembro del Comité Técnico de la Fundación FOESSA.

"Este informe es una llamada de atención" 

El vicario general ha abierto el acto destacando la importancia de este estudio y la colaboración de los medios de comunicación para comprender la realidad social de Ceuta: "sabéis que el informe está basado sobre la exclusión y el desarrollo social en la ciudad de Ceuta, y es para vosotros también una llamada de atención… para que seáis los altavoces y transmitáis esta valoración y análisis.”

Fernández Alcedo ha recordado que la Iglesia considera que “comprender la realidad es una dimensión básica de la caridad” y ha subrayado el rigor metodológico del informe y su inspiración en la experiencia de voluntarios y profesionales. También ha citado al papa Benedicto XVI para explicar la filosofía del estudio: “no existe la inteligencia y después el amor, sino que existe el amor rico en inteligencia y la inteligencia llena de amor.”

Además, ha evocado palabras del papa Francisco, alertando de que “la exclusión económica y social es una negación total de la fraternidad humana y un gravísimo atentado a los derechos humanos”.

"No basta con atender necesidades urgentes" 

El director de Cáritas Ceuta, Fernando Sotomayor, ha subrayado que el informe FOESSA “no es solo un documento técnico, es una llamada a mirar la realidad de frente”, especialmente en una ciudad marcada por su singularidad fronteriza.

Sotomayor puso el foco en los principales problemas detectados: “persisten niveles altos de exclusión social, sobre todo vinculados al desempleo, la vivienda y la falta de oportunidades estables. Crece la brecha digital y educativa que deja atrás a muchos jóvenes.” Y ha reivindicado la necesidad de trabajar más allá de las ayudas puntuales: “la pobreza se hace más compleja. No basta con atender la necesidad urgente. Hay que acompañar procesos de inclusión duraderos.”

El director de Cáritas ha afirmado así que la exclusión “no es una cifra, sino una biografía truncada”, y ha pedido que el informe sirva como herramienta para el diálogo entre instituciones, entidades sociales, empresas y ciudadanía.

Por primera vez, Ceuta tiene datos de FOESSA 

Antes de comenzar con los datos, el coordinador del estudio, Daniel Rodríguez, ha destacado que se trata de un hito: “por primera vez, la Encuesta sobre Integración y Necesidades Sociales llega a Ceuta, permitiéndonos conocer con rigor y profundidad la realidad social de la ciudad.”

Rodríguez ha detallado la metodología, elaborada por el CSIC, con más de 12.000 entrevistas en España y 400 en Ceuta, y ha asegurado que el margen de error y la representatividad son “de excelencia”. También ha explicado que Ceuta ha contado con un consejo asesor académico local, que ha garantizado una lectura adecuada de la singularidad territorial.

Principales conclusiones del Informa FOESSA

La desigualdad, motor de la exclusión

Rodríguez ha afirmado que “la desigualdad es el motor principal de la pobreza y de la exclusión social”, también en Ceuta. Aunque el índice ha mejorado -de 42 en 2018 a 39,9 en 2024- “los niveles siguen siendo muy altos”, situando a la ciudad entre los territorios más desiguales.

La exclusión afecta al 28,5 por ciento de la población: 23.000 personas

El informe revela una situación especialmente grave: “la exclusión en Ceuta afecta al 28,5 % de la población, unas 23.000 personas, y es muy superior a la del conjunto de España.” Lo más preocupante, señala Rodríguez, es que “la exclusión severa -13.000 personas- es mayor que la moderada, algo excepcional en el país”.

Vivienda: el principal desencadenante de exclusión

Rodríguez  también ha ha alertado de que “la vivienda en Ceuta se ha convertido en el epicentro de la desigualdad”. Así, entre los datos destacados encontramos: 

- 38 por ciento de la población sufre exclusión residencial.

- Los precios de la vivienda han subido un 45 por ciento desde 2018.

- Más del 60 por ciento de los inquilinos destinan más de un tercio de sus ingresos al alquiler.

- 3.100 personas viven en vivienda insegura.

- 21.200 personas habitan viviendas inadecuadas o insalubres.

“La vivienda es ahora más que nunca un derecho 'fake'”, ha afirmado, reclamando políticas estables y no paliativas.

Empleo: el otro gran motor del problema

El estudio revela que el empleo en Ceuta no protege plenamente contra la exclusión:

- El empleo ha crecido solo un 6 por ciento, frente al 12 por ciento nacional.

- La ciudad tiene una tasa de paro del 27 por ciento (España: 11 por ciento).

- El paro de larga duración alcanza el 16 por ciento, cuatro veces más que la media.

- Los salarios han perdido un 8 por ciento de poder adquisitivo real.

- La exclusión laboral afecta al 23 por ciento de la población.

En la misma línea, Rodríguez ha sido contundente: “No fallan las personas. Falla el sistema.”

Pobreza material: una realidad estructural

- La pobreza severa baja del 23 por ciento al 15 por ciento, pero aún afecta a más de 13.000 personas.

- La carencia material y social severa alcanza el 14 por ciento, casi el doble que en España.

- La mitad de la población no puede afrontar un gasto imprevisto.

Relaciones, discriminación y apoyo comunitario

Del mismo modo, Ceuta presenta:

- Redes solidarias fuertes: la mitad de los hogares ayudan a otros.

- Aislamiento severo en el 3,3 por ciento de los hogares.

- Una alta incidencia de discriminación: 4 de cada 10 hogares, llegando al 60 por ciento entre quienes están en exclusión.

Los más afectados: infancia, juventud, mujeres y población musulmana

- El 44 por ciento de los hogares musulmanes están en exclusión.

- La exclusión entre menores triplica a la de los mayores.

- La tasa de paro juvenil alcanza el 41 por ciento.

- Los hogares encabezados por una mujer tienen un 34 por ciento de exclusión, frente al 26 por ciento de los encabezados por hombres

"Vivimos en una crisis social que no es independiente de la ecológica" 

Rodríguez ha concluido alertando de que ambas crisis comparten un origen común: “un modelo individualista que rompe comunidades, debilita instituciones y destruye ecosistemas.” Y ha asegurado que la salida debe ser comunitaria: “cuidarnos y cuidar el planeta ya no son dos agendas distintas. Son la misma tarea.”

FOESSA enciende las alarmas en Ceuta: 23.000 personas viven ya en exclusión social