Fuegos artificiales, hogueras y una invitada inesperada, la tormenta que se ha desatado, precisamente, a las doce en punto de la noche y que ha dejado rayos, truenos y un intenso chaparrón sobre la ciudad en plena Noche de San Juan. Una Noche de San Juan y sus tradiciones han vuelto de lanzar a miles de ceutíes a las playas de la ciudad desde última hora de la tarde para celebrar en compañía el inicio del verano en la noche más corta del año. Mesas y sillas de playa, tortilla y filetes de pollo empanado, y baños en el mar a las doce de la noche para dejar atrás lo malo y dar la bienvenida a lo que viene. Y alguna que otra sorpresa, como las pruebas de pirotecnia que se han realizando hasta en tres ocasiones en torno a las once de la noche, una hora antes del horario previsto para su lanzamiento, algo que no sucedía en años anteriores.
Las playas del Chorrillo y la Ribera, en cualquier caso, han vuelto a convertirse en el epicentro de la fiesta, aquellas en las que desde la Ciudad se concentran los esfuerzos. Una celebración que en la playa de la Ribera ha arrancado a las 22.00 horas con las actuaciones del DJ Juanqui, seguido por la Orquesta Joven Sabor, y que ha vivido en el Chorrillo la tradicional quema del Juanillo, justo después del lanzamiento de los fuegos. Este año, la figura central ha sido un mural de unos 9 metros de longitud diseñado por jóvenes acogidos en el centro de La Esperanza, que ha sido reducido a cenizas en la playa del Chorrillo, acompañando simbólicamente el inicio del verano. El espectáculo pirotécnico, como es habitual, se ha lanzado desde la explanada de Juan XXIII.
La Consejería de Educación, Cultura y Juventud, a través del área de Fiestas, ha coordinado un dispositivo especial en colaboración con distintas áreas municipales y cuerpos de seguridad, con el objetivo de garantizar una velada segura y festiva. Un dispositivo en el que la accesibilidad es fundamental. Así para facilitarla, los ascensores de las playas de la Ribera y el Chorrillo funcionarán de manera ininterrumpida hasta las 2.30 de la madrugada.
Como ya viene siendo habitual en los últimos años, la playa de la Ribera se ha convertido en el espacio elegido por los más jóvenes para disfrutar de la fiesta, mientras que en el Chorrillo el ambiente ha vuelto a ser más familiar. Ceutíes de todas las edades dispuestos a disfrutar de una noche en la playa y a comprobar si se cumple ese dicho de que el tiempo que haga en San Juan será el que nos acompañe mayoritariamente durante todo el verano. De ser así, prepárense, porque a pesar de que el viento ha cambiado a poniente durante la tarde, eso significaría que las tormentas van a acompañarnos durante estos meses.
En cualquier caso, y aunque la lluvia haya supuesto el fin de fiesta para parte de los que se encontraban en la playa, el dispositivo de seguridad velará porque la noche transcurra sin incidentes. La limpieza será también clave en las próximas horas con un objetivo claro, que quienes mañana quieran volver a disfrutar de las playas en su horario habitual, puedan hacerlo sin los restos de una celebración que, a buen seguro, se extenderá hasta altas horas, especialmente para aquellos que ya han iniciado sus vacaciones y pueden disfrutar de la libertad del verano sin pensar el que el reloj volverá a sonar temprano mañana. El resto retornarán a la rutina este martes con más sueño del habitual pero habiendo disfrutado de la Noche de San Juan, quemado lo malo y dispuestos a hacer frente a la segunda mitad del año purificados por su fuego.

