El simulacro ante la posibilidad de un seísmo de gran magnitud en Ceuta ha continuado este jueves en las instalaciones del pantano del Renegado, con la hipótesis de la rotura de la presa. Una operación de emergencia que, como les hemos contado a lo largo de estos días, se está desarrollando en coordinación entre la Ciudad Autónoma, la Delegación del Gobierno, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) y que pretende mejorar la operatividad de los servicios así como los sistemas de comunicación y autocuidado de la población ante situaciones de catástrofe.
Un simulacro de gran alcance
Así, a la una de la tarde de este jueves se ha procedido a la activación de los sistemas de emergencia desde las propias instalaciones del pantano. Unos sistemas de alarma sonora para alertar a todos los vecinos de la zona que, además, han recibido en sus móviles la alerta a través del 112. Tras el ejercicio, el jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno, Gonzalo Sanz, ha explicado que este ha sido “uno de los once escenarios en los que ha trabajado la UME durante estas jornadas”, destacando que se trata de “uno de los más interesantes, porque se ha simulado un sismo que podría provocar una rotura en la presa y, con ello, la activación de los sistemas nacionales y autonómicos de emergencia”.
Sanz ha señalado que, ante una situación así, “se activa el nivel 2 del sistema nacional y el plan de emergencia de la Confederación Hidrográfica, lo que implicaría la emisión de una sirena para alertar a la población y la evacuación de la zona afectada”, añadiendo que la “UME y los servicios locales trabajan conjuntamente para proteger las infraestructuras críticas y minimizar los daños, coordinando todos los recursos nacionales y autonómicos disponibles”.
El responsable de la Delegación ha recordado, además, que estos ejercicios “no son hechos aislados, sino parte de un trabajo continuo que incluye la difusión de mensajes de autoprotección”. En este sentido, ha subrayado que “la protección civil es una tarea de todos; la autoprotección del ciudadano salva vidas, y la obligación de las instituciones es estar preparadas”.
Preparación y planes de emergencia
Por su parte, Gorka Pizarro, director de Explotación de Embalses de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, ha detallado las implicaciones técnicas que tendría un caso real de rotura de presa. Así, ha explicado que “las consecuencias serían más lentas que las del simulacro, que ha sido comprimido para poder probar las comunicaciones y la coordinación entre administraciones”.
Pizarro ha señalado que “el plan de emergencia establece un estudio detallado de las zonas potencialmente afectadas aguas abajo, que abarcarían desde la presa hasta la desalinizadora”. Este estudio incluye “velocidades y calados del agua, así como las áreas de riesgo perfectamente identificadas”.
El ingeniero de la CHGC ha recordado, además, que “hace dos años se implantó el plan de emergencia de la presa, con una inversión que permitió dotar al sistema de sirenas y comunicaciones sin fallos”, y que recientemente “se han vuelto a repartir trípticos informativos en toda la zona afectada por la onda de rotura”.
Coordinación y participación ciudadana
El director general de Protección Civil de la Ciudad Autónoma, Alfonso Conejo, por su parte, ha destacado la estrecha coordinación entre las distintas instituciones implicadas, incluyendo la Delegación del Gobierno, la Confederación Hidrográfica, la Desalinizadora y la Autoridad Portuaria. “Ha sido un trabajo conjunto en el que todos los protocolos se han seguido correctamente”, ha afirmado, añadiendo que “al finalizar se realizará una evaluación para analizar posibles mejoras”.
Conejo no ha querido dejar pasar la oportunidad de mostrar su agradecimiento a la UME “por su compromiso con Ceuta, no solo durante el verano en la campaña contra incendios, sino también en este tipo de ejercicios tan necesarios”, subrayando, además, la importancia de que “la ciudadanía sea partícipe de estos simulacros, que conozca el lenguaje de la emergencia y sepa cómo actuar ante una situación real”.
“Uno de los objetivos principales es precisamente que la población asimile cómo se lleva a cabo una actuación ante una emergencia y se sienta preparada para responder de forma adecuada”, ha explicado, especialmente después de las catástrofes vividas en los últimos meses en nuestro país, algo que recordaba el propio jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno, como la DANA o los incendios del pasado verano.



