jueves. 04.06.2026

Un origen milenario con raíces modernas
El culto a la maternidad no es nuevo. Ya en la Antigua Grecia se celebraban festivales en honor a Rea, madre de los dioses, y los romanos adoptaron estas celebraciones con sus fiestas a la diosa Cibeles. Sin embargo, el Día de la Madre tal y como lo conocemos hoy, tiene su origen en Estados Unidos. En 1908, la activista Anna Jarvis organizó un acto en memoria de su madre, Ann Reeves Jarvis, iniciando una campaña que culminaría en 1914, cuando el presidente Woodrow Wilson proclamó el segundo domingo de mayo como Día Nacional de la Madre.

España: entre religión y modernidad
En nuestro país, el Día de la Madre se celebra el primer domingo de mayo desde 1965, aunque anteriormente coincidía con la festividad de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre. La fecha actual fue elegida por su vinculación con la Virgen María, símbolo de maternidad para el catolicismo, y también por su cercanía con la primavera, época que evoca renovación y amor familiar.

Flores, manualidades y desayunos en la cama
Entre los regalos más comunes en España se encuentran los ramos de flores —rosas, claveles u orquídeas—, símbolo de afecto y belleza. A ellos se suman detalles personalizados como joyas, productos de bienestar, o experiencias como escapadas, cenas o sesiones de spa. Los más pequeños suelen expresar su amor a través de tarjetas hechas a mano, dibujos o poemas, en una tradición entrañable que se mantiene viva en colegios y hogares.

Además, muchas familias inician la jornada con un desayuno especial preparado con esmero por los hijos y concluyen el día con reuniones familiares en restaurantes o en casa.

Una celebración global con rostros diversos
Aunque la fecha y las costumbres varían, el espíritu del Día de la Madre es universal. En Reino Unido, por ejemplo, se celebra el "Mothering Sunday" el cuarto domingo de Cuaresma, mientras que en México, el 10 de mayo es inamovible y se celebra con serenatas, flores y grandes comidas familiares. En Etiopía, el festival "Antrosht", dedicado a las madres, tiene lugar al final de la estación de lluvias e incluye cantos, bailes y comidas típicas. Por su parte, Francia lo celebra el último domingo de mayo o el primero de junio, según el calendario litúrgico.

Más allá del consumo, un día para agradecer
Pese a la creciente comercialización, muchas personas insisten en mantener vivo el verdadero sentido de esta jornada: honrar la entrega, el amor incondicional y la fortaleza de las madres. Ya sea con una flor, una carta, una comida o simplemente una llamada, lo importante es recordar que, al menos una vez al año, el mundo entero se detiene para decir: gracias, mamá.

"Gracias, mamá": hoy el mundo te celebra