La Guardia Civil, atrapada en un modelo "obsoleto": edificios ruinosos y flota al límite
AUCG denuncia la infradotación estructural de la benemérita, confirmada por recientes informes de fiscalización, que deja en desventaja a los agentes frente a la Policía Nacional
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUCG) ha denunciado la situación de obsolescencia estructural que sufre la Guardia Civil, marcada por una gestión ineficiente de los recursos, una flota de vehículos envejecida y un grave desorden patrimonial. Una realidad que, según el colectivo, ha sido confirmada por recientes informes de fiscalización y que sitúa a la benemérita en clara desventaja frente a la Policía Nacional.
Mientras este último cuerpo avanza hacia modelos más eficientes basados en sistemas modernos de adquisición y gestión, la Guardia Civil continúa lastrada por la burocracia, la dispersión territorial y la falta de recursos adecuados. Aunque cuenta con un mayor presupuesto de inversión, desde AUCG aseguran que esta ventaja se diluye en una estructura poco funcional que impide una gestión óptima del gasto.
El caos patrimonial: 2.789 inmuebles, muchos sin registrar y en mal estado
Uno de los principales focos del problema se encuentra en la gestión inmobiliaria. La Guardia Civil dispone de 2.789 inmuebles repartidos por todo el territorio nacional, frente a los 921 de la Policía Nacional. Sin embargo, esta extensa red se ha convertido, según la asociación, en una carga logística insostenible.
AUCG denuncia que el sistema de gestión de activos, conocido como ALFIL, presenta graves deficiencias que se traducen en inmuebles duplicados, sin registrar o en estado ruinoso. Una situación que imposibilita llevar a cabo una gestión patrimonial eficaz y ajustada a criterios de eficiencia.
A ello se suma la falta de personal civil especializado, lo que obliga a destinar a guardias civiles a tareas administrativas y de gestión económica. Esta circunstancia, advierten, reduce el número de agentes disponibles para labores de seguridad ciudadana.
Flota envejecida y bajo uso del renting
Otro de los puntos críticos señalados por AUCG es el modelo de renovación de vehículos. Actualmente, solo el 8 por ciento de la flota de la Guardia Civil se gestiona mediante el sistema de renting, frente al 19 por ciento que aplica la Policía Nacional.
“Esto nos condena a estirar la vida útil de los vehículos más allá de lo razonable, destinando presupuestos millonarios a mantenimiento correctivo de una flota obsoleta”, explica Diego Madrazo, coordinador sectorial de AUCG.
Cambios urgentes en el modelo de gestión
Ante esta situación, la Asociación Unificada de Guardias Civiles reclama una modernización inmediata del modelo de gestión del cuerpo. Entre sus principales exigencias se encuentran la profesionalización de la administración mediante personal técnico especializado, el saneamiento del parque inmobiliario descartando edificios en ruinas y optimizando los recursos existentes, así como la renovación de la flota bajo criterios de eficiencia económica.
Asimismo, la asociación alerta sobre la excesiva dependencia de fondos extraordinarios, que actualmente cubren el 65 por ciento de las necesidades básicas del cuerpo.
“No podemos seguir manteniendo un sistema que penaliza a los guardias civiles y, en última instancia, a la seguridad de todos los ciudadanos”, concluyen desde AUCG, que reclaman equiparar las condiciones de la Guardia Civil a las de otros cuerpos de seguridad del Estado.