La Guardia Civil de Ceuta ha logrado una nueva intervención significativa contra el narcotráfico en el puerto de la ciudad autónoma. Durante un control rutinario de vehículos que se disponían a embarcar rumbo a Algeciras, los agentes del Instituto Armado descubrieron 74.000 gramos de resina de hachís escondidos cuidadosamente en el interior de un coche con matrícula nacional.
El hallazgo tuvo lugar sobre las 14:00 del viernes 31 de octubre, en el marco de los reconocimientos habituales que realiza la 1ª Compañía Fiscal y de Fronteras, en colaboración con el Grupo Cinológico de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta. Fue precisamente uno de los canes adiestrados en detección de sustancias estupefacientes el que dio la señal de alerta a su guía, marcando la posible presencia de droga en el interior del vehículo inspeccionado.
Un doble fondo en el suelo del coche ocultaba los 74 kilos de hachís
Tras la señal del perro detector, los agentes realizaron una inspección minuciosa del vehículo, localizando un doble fondo practicado en todo el piso del turismo. En su interior, los guardias civiles hallaron paquetes de resina de hachís perfectamente distribuidos y ocultos, con un peso total de 74 kilogramos.
Una vez descubierta la droga, los componentes de la Guardia Civil procedieron a la detención del conductor del vehículo, un ciudadano español nacido en 1986, acusado de un delito de tráfico de drogas.
A disposición judicial y con la droga depositada en el Área de Sanidad
El detenido fue trasladado a dependencias policiales, donde se instruyeron las diligencias correspondientes. Posteriormente, fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de Ceuta.
La sustancia intervenida ha sido depositada en el Área de Sanidad de la Delegación del Gobierno, mientras que el vehículo utilizado para el transporte del hachís queda igualmente a disposición de la Autoridad Judicial.
Una operación más en la lucha contra el narcotráfico
Con esta actuación, la Guardia Civil de Ceuta reafirma su compromiso en la lucha contra el tráfico de drogas y en el control de los accesos marítimos al Estrecho de Gibraltar, una zona considerada de alto tránsito y riesgo por su proximidad al norte de África.
Las operaciones de inspección en el puerto son una parte fundamental del trabajo preventivo que realizan las fuerzas de seguridad, apoyadas por unidades especializadas como el Grupo Cinológico, cuyos perros detectores han demostrado ser una herramienta decisiva en la localización de sustancias ilegales.
