ALERTA

‘Happy Slapping’: la Policía Nacional advierte del auge de una violencia digital que golpea a los menores

Campaña para frenar el 'happy slapping'

La Policía Nacional y fundaciónSOL lanzan una campaña para frenar el Happy Slapping, una forma de violencia digital que se graba y viraliza en redes, afectando cada vez más a jóvenes.

La Policía Nacional, en colaboración con fundaciónSOL, ha puesto en marcha una nueva campaña dentro del marco de “Somos su Mejor Red” con el objetivo de visibilizar y combatir una peligrosa forma de violencia digital que afecta especialmente a menores: el Happy Slapping. Esta iniciativa, según señalan ambas entidades, busca sensibilizar sobre los riesgos de la violencia en redes sociales y evitar su normalización entre niños, niñas y adolescentes.

La campaña pone el foco en una realidad cada vez más presente en el entorno escolar y digital, donde la violencia no solo se produce, sino que además se graba y se difunde masivamente a través de plataformas digitales. En este contexto, el acceso temprano a dispositivos móviles y redes sociales facilita la rápida viralización de contenidos violentos.

Qué es el ‘happy slapping’

El fenómeno del Happy Slapping, que surgió en Reino Unido en 2005, describe la práctica de grabar agresiones físicas, verbales o incluso sexuales y difundirlas en internet. Aunque su denominación pueda parecer inofensiva, sus consecuencias son graves.

Según se detalla, esta práctica genera una doble victimización: por un lado, la agresión en sí misma, y por otro, la exposición pública y humillación que se multiplica con la difusión del contenido. En muchos casos, la finalidad de los agresores es obtener popularidad o reconocimiento en forma de visualizaciones o “likes”.

Datos que preocupan

De acuerdo con la Memoria de la Fiscalía General del Estado 2025, en 2024 se registraron 12.563 delitos de lesiones cometidos por menores, lo que supone un incremento del 8% respecto a 2022. Además, se iniciaron 120 causas por homicidio o tentativa de homicidio, un 18,8% más que el año anterior.

La Fiscalía también alerta del aumento de delitos cometidos o difundidos por vía informática. Un informe de la Fundación ANAR señala que plataformas como WhatsApp (66,4%), Instagram (50,5%) y TikTok (49,5%) son los principales canales donde se producen o difunden estos contenidos.

Asimismo, se destaca la creciente utilización de la inteligencia artificial, presente en el 14,2% de los casos de ciberacoso, utilizada para crear contenidos falsos o suplantar la identidad de las víctimas.

Una violencia que se normaliza

Según explica el inspector de Policía Nacional Juan Cristóbal Cabiedas Pedraza, el Happy Slapping “trasciende el mundo físico para difundirse de manera masiva en el entorno digital”, lo que amplifica su impacto. Además, advierte de que estas conductas no pueden considerarse una broma, ya que pueden constituir delitos contra la integridad moral, lesiones o amenazas.

En este sentido, recuerda que los menores a partir de 14 años tienen responsabilidad penal, lo que implica consecuencias que pueden afectar a su vida adulta.

Por su parte, desde fundaciónSOL se subraya que cuando una agresión se graba y se difunde, “la humillación se multiplica”, añadiendo que uno de los aspectos más preocupantes es que muchos jóvenes perciben estos actos como contenido de entretenimiento, y no como violencia real.

El papel del entorno cercano

El informe “Violencia Viral” de Save the Children indica que en el 61% de los casos los agresores pertenecen al entorno cercano de la víctima, como compañeros o amigos. Este dato evidencia la estrecha relación entre el ciberacoso y el bullying, una problemática en aumento.

De hecho, en 2024 se registraron 1.196 casos de acoso escolar, aunque desde la Fiscalía se advierte de que estas cifras podrían ser mayores debido a la infradenuncia.

Recomendaciones para prevenir

Tanto la Policía Nacional como fundaciónSOL insisten en que la prevención requiere la implicación conjunta de familias, centros educativos y sociedad. Entre las recomendaciones destacan:

  • No mirar hacia otro lado y hablar con los menores sobre la violencia en redes.
  • Fomentar la empatía digital y el uso responsable de la tecnología.
  • Hacerles conscientes de que grabar o difundir una agresión es participar en ella.
  • Evitar la exposición continuada a contenidos violentos.
  • Denunciar y reportar estos contenidos para cortar su difusión.

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Según subrayan las entidades impulsoras de la campaña, la lucha contra el Happy Slapping y otras formas de violencia digital pasa por construir un entorno más seguro para los menores. Promover un uso consciente de la tecnología y rechazar la difusión de contenidos violentos se presenta como una tarea compartida por toda la sociedad.