En el 87 aniversario del fusilamiento de los escoltas del exalcalde Antonio López Sánchez-Prado, UGT ha celebrado un homenaje frente a la estatua del edil en la Plaza de África. El acto, encabezado por la secretaria general en funciones de UGT, Yolanda Aparicio, reunió a delegados sindicales, miembros de la Ejecutiva, y familiares de las víctimas, como Alfonso González, hijo del escolta Prudencio González.
La ceremonia incluyó una ofrenda floral junto a la placa conmemorativa colocada a los pies de la estatua. Durante su discurso, Aparicio subrayó la importancia de recordar a quienes perdieron la vida por cumplir con su deber: “Ocho personas, siete escoltas del alcalde y un civil, todos ellos ugetistas, fueron asesinados por un régimen que utilizó la represión y la violencia como herramientas de control”. También aprovechó para destacar el 50 aniversario de la muerte del dictador, resaltando la necesidad de no olvidar el sufrimiento causado a la clase trabajadora.
Aparicio hizo hincapié en cómo la dictadura prohibió sindicatos, reprimió protestas, y mantuvo a los trabajadores en condiciones laborales insostenibles: “Jornadas de 12 a 14 horas, salarios miserables y despidos por protestar eran el pan de cada día. A pesar de ello, la clase trabajadora no se rindió. Organizados en la clandestinidad, lucharon por derechos que hoy disfrutamos”.
El homenaje también tuvo un componente emocional al recordar a dos figuras clave del sindicato: Juan Carlos Pérez, secretario general de UGT fallecido recientemente, y Pepe Mata, impulsor de este acto anual. “Es una pena no tenerles aquí, pero seguimos su legado: honrar la memoria de quienes lucharon por la justicia y los derechos laborales”, expresó Aparicio.
La secretaria general en funciones concluyó con un llamamiento a la lucha por una sociedad más justa e igualitaria: “Recordar el pasado no es solo un ejercicio de memoria, sino un compromiso con el futuro. Viva la clase trabajadora”.
El acto finalizó con aplausos y la reafirmación de UGT en su misión de defender los derechos de los trabajadores, evitando que el sacrificio de quienes dieron su vida por la justicia caiga en el olvido.
