XXX ANIVERSARIO

Las jornadas del Estatuto apuestan por más visibilidad y una estrategia clara

Alejandro del Valle, catedrático de Derecho Internacional

Las jornadas conmemorativas del aniversario del Estatuto de Autonomía, organizadas por el Instituto de Estudios Ceutíes, han concluido este jueves en el salón de actos del Centro del Mayor. Las ponencias del catedrático de Derecho Internacional Alejandro del Valle y del catedrático de Derecho Administrativo Ángel Menéndez Rexach centraron el debate en la necesidad de que Ceuta gane presencia en Europa, afiance su posición geoestratégica y explore los márgenes de su actual marco autonómico.

La ciudad ha cerrado hoy la última de las jornadas en conmemoración de su Estatuto de Autonomía con dos conferencias que han apuntado directamente a sus principales desafíos jurídicos, institucionales y geopolíticos. Alejandro del Valle, catedrático de Derecho Internacional, y Ángel Menéndez Rexach, catedrático de Derecho Administrativo, ofrecieron dos intervenciones complementarias que reivindicaron, desde ángulos distintos, la necesidad de reforzar la posición de Ceuta en el tablero nacional y europeo.

Del Valle abogó por la creación de una “nueva narrativa” que sitúe a Ceuta y Melilla como ejemplos únicos de convivencia democrática, multiculturalismo y defensa de los valores europeos en una región, el norte de África, donde tales principios no gozan del mismo reconocimiento ni protección. “Ceuta y Melilla simbolizan los valores europeos: democracia, derechos humanos, igualdad entre hombres y mujeres. Hay que trascender la clásica defensa basada en su españolidad y poner en valor su singularidad como espacios únicos”, afirmó el jurista.

El catedrático insistió en que Ceuta debe aspirar a tener mayor presencia en instituciones europeas como el Comité de las Regiones, así como en redes internacionales de ciudades mediterráneas. Una opción clave, según explicó, es la posibilidad de establecer una oficina permanente en Bruselas o, al menos, una representación conjunta con Melilla para mejorar el acceso a proyectos europeos y fondos transnacionales. “No se trata solo de contactos. Se trata de visibilizar, de generar proyectos comunes, de mostrar que Ceuta es una joya desconocida de la convivencia multicultural en el Estrecho”, subrayó.

Asimismo, Del Valle defendió la presencia estable de Frontex en la ciudad, no solo como herramienta operativa en el control fronterizo, sino como reflejo del interés estratégico de la Unión Europea en el sur peninsular. “Hay una falta de estrategia en la región del Estrecho que debe corregirse, porque Ceuta no puede tratarse de forma aislada. Sus relaciones con Marruecos, Argelia y el resto de Europa están profundamente interconectadas”, lamentó.

A la derecha, Ángel Menéndez Rexach, catedrático de Derecho Administrativo

Por su parte, Ángel Menéndez Rexach centró su intervención en los límites normativos del autogobierno ceutí. A diferencia de las comunidades autónomas, Ceuta y Melilla no tienen potestad legislativa, sino reglamentaria, lo que las sitúa en una posición subordinada a la normativa estatal en muchas materias. “La ciudad necesita una ley del Estado para regular ciertos ámbitos como el urbanismo. Una ley sencilla puede ser suficiente para que, sobre esa base, Ceuta emita sus propios reglamentos”, explicó.

Menéndez consideró que, pese a las limitaciones, existen mecanismos suficientes en el marco actual para avanzar en la resolución de problemas jurídicos si hay voluntad política por parte del Gobierno central y la ciudad. Un ejemplo es el ámbito urbanístico, para el que se han propuesto varias iniciativas legales sin que hayan llegado a materializarse.

El catedrático también se refirió al debate sobre la reforma del Estatuto para separar la figura del presidente de la Asamblea y del Ejecutivo, siguiendo modelos existentes en grandes municipios. No obstante, recordó que esta modificación exige una reforma estatutaria, algo que no puede realizar la ciudad de forma unilateral. “Antes de hablar de reformas, hay que aprovechar al máximo las competencias que ya tenemos, y eso aún no se ha hecho plenamente”, concluyó.

Tras más de 30 años desde la aprobación del Estatuto, los expertos coinciden en que Ceuta necesita dotarse de una estrategia exterior clara, aprovechar su singularidad como enclave europeo en África y reforzar su capacidad de acción institucional para afrontar los retos del presente. La ciudad se asoma a su futuro con una convicción renovada: hacer valer su identidad, no solo en el plano nacional, sino también en el europeo.