Llega a Ceuta una nueva estafa en la que suplantan a la Seguridad Social para robar tus datos
Las autoridades alertan sobre una nueva oleada de llamadas fraudulentas en las que los estafadores suplantan el número oficial de la Seguridad Social para engañar a los ciudadanos. La técnica utilizada se llama spoofing y puede hacer que en la pantalla del teléfono aparezca un número legítimo, aunque al otro lado esté un delincuente.
¡Atención!, si recibe una llamada del número oficial de la Seguridad Social solicitándole información personal o bancaria, podría estar siendo víctima de una estafa telefónica por spoofing, una técnica que falsifica el número de teléfono que aparece en el identificador de llamadas para ganarse la confianza del interlocutor.
Este fraude está proliferando por todo el país y ya ha habido numerosos intentos incluido en Ceuta. Según relata una persona, recibió una llamada desde un número fijo aparentemente institucional —como el 951 744 625 o el 915 410 291— en la que el interlocutor se identificó como trabajador de la Tesorería. A continuación, le proporcionaron datos personales como su nombre completo, DNI y los últimos dígitos de su cuenta bancaria.
La excusa parecía convincente: supuestas ayudas económicas por hospitalizaciones durante la pandemia, que ascenderían a 380 euros mensuales durante seis meses. El siguiente paso sería enviar un mensaje para que la víctima lo confirmase, momento clave en el que se consuma el fraude.
En este caso, el intento fue frustrado cuando la destinataria de la llamada se identificó como funcionaria. “Al decirle que no me constaba ninguna ayuda así y que iba a comprobarlo en la sede electrónica con mi certificado digital, empezó a ponerse nervioso y terminó colgando”, explica. El estafador incluso cambió su historia y dijo ser del INSS, y luego de Valencia, en un intento evidente de confundir.
Este tipo de fraudes pueden resultar muy convincentes, ya que los estafadores manejan datos básicos —que pueden obtenerse fácilmente de fuentes públicas o de facturas domésticas— y utilizan argumentos que apelan a situaciones comunes y recientes, como ingresos hospitalarios durante el COVID.
Desde las administraciones se insiste en que ningún organismo oficial solicitará datos bancarios por teléfono ni realizará gestiones urgentes de esta forma. Toda comunicación legítima se realiza a través de canales seguros como la sede electrónica o notificaciones certificadas.
Ante cualquier llamada sospechosa, se recomienda:
- No facilitar nunca datos personales ni bancarios.
- Colgar de inmediato si se sospecha que no es una llamada legítima.
- Verificar directamente con la administración implicada.
- Denunciar el intento de fraude ante la Policía Nacional o Guardia Civil.
Cuantas más personas estén informadas, más difícil se lo pondremos a quienes intentan aprovecharse de la buena fe de la ciudadanía. Difundir este tipo de casos puede evitar que otros caigan en la trampa.