Luna Blanca: solidaridad todo el año, pero más en Ramadán
La ONG ceutí multiplica esfuerzos para alimentar a miles de personas durante el mes sagrado, reforzando su labor humanitaria con nuevos programas de asistencia.
La ONG Luna Blanca lleva 35 años comprometida con la ayuda a los más necesitados en Ceuta. Su labor solidaria se extiende durante todo el año, pero en el mes de Ramadán se intensifica de manera exponencial, atendiendo a una cifra creciente de personas que acuden en busca de alimentos y apoyo. Este año, la organización ha experimentado un notable aumento en la demanda en su comedor social, además de distribuir alimentos a domicilio y ofrecer asistencia a personas en situación de calle.
Un esfuerzo titánico para alimentar a miles de personas
Halima Ahmed, educadora social y portavoz de Luna Blanca, explica la magnitud del trabajo que realizan: “El año pasado, llegamos a repartir entre 2.500 y 2.800 raciones de comida diarias. Este año, aunque llevamos pocos días, ya hemos registrado cifras muy altas. Solo el pasado domingo, que suele ser un día de menor afluencia, servimos 1.900 comidas en la carpa social”.
Este esfuerzo no sería posible sin la dedicación de un equipo humano comprometido. En la cocina trabajan cuatro empleados fijos, apoyados por entre tres y seis voluntarios diarios. Además, seis repartidores garantizan que la comida llegue a quienes no pueden desplazarse hasta el comedor social.
Según la portavoz de Luna Blanca, la organización gestiona varios programas dentro de su proyecto de acción social. Entre ellos se encuentran:
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Entrega en sede: Personas y familias pueden acudir a recoger su comida en envases individuales.
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Comedor social en la carpa: Un espacio donde se sirven raciones diarias a quienes lo necesitan.
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Entrega a domicilio: Destinado a personas con movilidad reducida, ancianos, familias con niños pequeños o situaciones que impidan desplazarse hasta la sede.
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Proyecto Tectum: Enfocado en personas en situación de indigencia, a quienes se les proporciona desayuno, almuerzo y cena. Además, incluye acceso a lavandería, duchas, ropa de abrigo, y atención sanitaria básica.
A lo largo del año, Luna Blanca atiende a una población fija de usuarios que depende de sus servicios. Sin embargo, durante Ramadán, la demanda se triplica o incluso cuadruplica, lo que supone un gran desafío logístico y humano para la ONG.
El trabajo de los voluntarios y el apoyo de la sociedad
Para llevar adelante esta titánica labor, Luna Blanca cuenta con un equipo compuesto por cuatro trabajadores en cocina, dos repartidores y un número variable de voluntarios, que oscila entre tres y seis según las necesidades. Este personal es clave para garantizar la elaboración y distribución de miles de raciones diarias.
El trabajo se organiza en dos turnos. Un primer equipo trabaja durante la noche para dejar preparada la harera (plato principal del menú), y un segundo equipo se encarga de completar las preparaciones, servir la cena y organizar el reparto de alimentos.
El esfuerzo de Luna Blanca también se ve respaldado por la solidaridad de la comunidad ceutí. La Comandancia General del Ejército dona pan a diario, y numerosos comerciantes y ciudadanos particulares contribuyen con alimentos y productos de primera necesidad. Aunque las donaciones aumentan durante Ramadán, la ONG subraya la importancia de recibir apoyo durante todo el año.
Menú especial para Ramadán
Dado que las personas en ayuno solo pueden comer después del Iftar (ruptura del ayuno al atardecer), Luna Blanca adapta su distribución a estas circunstancias. El menú sigue las recomendaciones de un nutricionista y se compone de dos partes: una primera con dátiles y leche para romper el ayuno, seguida de una cena completa con platos como arroz con pollo o estofado de carne con verduras. También se proporciona un extra de alimentos para el Suhur (comida previa al amanecer antes de iniciar el ayuno del día siguiente).
Radiografía de la pobreza en Ceuta
El perfil de las personas que acuden a Luna Blanca refleja la situación de vulnerabilidad en la ciudad. Ahmed señala que han aumentado los matrimonios jóvenes con hijos menores que, a pesar de que uno o ambos cónyuges trabajen, no logran cubrir sus necesidades básicas debido a los altos costos de alquiler y servicios. También hay un gran número de ancianos que viven solos y dependen de la ayuda externa para su alimentación y cuidado.
Además, en Ramadán se suman muchas personas migrantes, algunas de ellas residentes en el CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) o en pisos tutelados. Para ellos, Luna Blanca representa un recurso fundamental en un momento de especial dificultad.
Cómo ayudar a Luna Blanca
La ONG realiza un llamamiento a la comunidad para seguir colaborando con su labor solidaria. Las donaciones pueden ser en especie (alimentos como carne, leche, huevos, verduras y productos básicos) o económicas. Además, han lanzado la campaña "Arópame", con el objetivo de proporcionar ropa nueva a niños de familias vulnerables para la celebración del Eid al-Fitr (fiesta del fin de Ramadán).
Las personas interesadas en colaborar pueden contactar con la ONG en el teléfono 956 501 108 para obtener más información sobre cómo realizar sus aportes.
Luna Blanca es un pilar de solidaridad en Ceuta, extendiendo su acción más allá del Ramadán y respondiendo a las crecientes necesidades de la población más vulnerable. En un contexto donde la pobreza y la precariedad siguen en aumento, su labor es fundamental para garantizar que miles de personas puedan acceder a una alimentación digna y a un apoyo integral. Ojalá llegara el día en que su trabajo no fuera necesario, pero hasta entonces, continúan siendo una luz de esperanza para muchos.