DANA

Ceuta saca su mejor esencia para ayudar a los damnificados de la DANA

Ceuta saca su mejor esencia para ayudar a los damnificados de la DANA. Foto: Juanjo Coronado
Un local de 200 metros cuadrados, vacío por completo hasta esta tarde, va camino de estar lleno hasta el techo en cuestión de pocas horas. El motivo: el llamamiento tanto de Quorum como de Banco de Alimentos para recoger todo el material necesario con el objeto de enviarlo hacia la comunidad valenciana.

Ya lo dice la canción compuesta por los sevillanos Enrique Casellas y David Gutiérrez: Ceuta es así. Apática, poco reivindicativa, desunida. Ciudadanos que parecen vivir unos de espaldas a los otros, sin apenas elementos de cohesión y con un sentimiento de pertenencia fuerte, pero que se va diluyendo con los años a golpe de levante, falta de perspectivas laborales y problemas de todos los colores. Con malicia lo decía un veterano político local, que hace años cruzó el camino inevitable: "si quieres que algo funcione, pon paella y pinchitos gratis al final". Si: somos esa ciudad en la que nos parece caro pagar veinte euros por ver a un cantante en las Murallas Reales, pero luego no nos importa ir al otro confín de España para ver ese mismo concierto. Y así, podríamos estar hasta 2025. Pero Ceuta, que no deja de ser un nombre, es la suma de los ceutíes. Y sin ánimos de caer en el chauvinismo más rancio, en el localismo más obtuso, (Albert Camus: "Quiero tanto a mi país que no puedo ser nacionalista"), Ceuta también tiene esencias a mostrar al mundo,  momentos y detalles que hacen hasta al más apático recuperar la confianza en este pueblo y en sus posibilidades. Y, sinceramente, en tardes como esta en las que el llanto de Valencia rasga como un cuchillo el alma de un país entero, podemos estar orgullosos de los ceutíes.

Varios voluntarios descargan un camión / Juanjo Coronado

De todos los barrios, de todas las condiciones, por supuesto de todas las religiones. Ha bastado para que una mujer, Mónica Tenorio, encendiese la primera cerilla para generar todo un incendio de solidaridad. Un local de 200 metros cuadrados junto a la Empresa de Autobuses, vacío y sin más contenido que sus paredes hasta esta mañana, está a punto de rebosar. Porque ahí se han dirigido desde pequeñas entidades que han recogido lo que han podido en sus barrios hasta firmas comerciales que se han estirado o ciudadanos particulares con los maleteros a rebosar. Todo lo que podamos imaginar: ropa y mantas, litros de agua o leche, alimentos no perecederos, compresas, pañales, papel higiénico, últiles de limpieza, medicinas, pilas, comida para animales... Esto ocurre, en efecto, porque Ceuta es así...

Una mujer, con su vehículo lleno de alimentos/ Juanjo Coronado

Alguien tan bragado en estas lides como Pedro Mariscal, presidente del Banco de Alimentos, no puede ocultar su asombro. Llega al sitio en torno a las 17.30 horas; a las 17.00 se ha abierto el local y en algunas de sus habitaciones ya hay problemas de espacio. "Es impresionante. No es que seamos de las ciudades más solidarias; es que yo creo que somos la que más". Mónica Tenorio, cuya familia está bien pero presa en esas riadas del horror, está al borde de las lágrimas "Sabía que la gente iba a responder; lo que no esperaba es que a esta hora ya hayamos descargado un camión, venga otro de camino". Y en la estrecha calle que comunica la Estación del Ferrocarril con la Avenida de España, doble fila de vehículos. No: hoy no había paella gratis ni pinchitos al final. Hay un pueblo que sufre y otro que acude en su ayuda.

Pedro Mariscal atiende las explicaciones de Mónica Tenorio / Juanjo Coronado

"Tenemos dos vehículos, pero creo que no va a ser suficiente. Vamos a tener que hacer, por lo menos, dos viajes a Valencia. O los que haga falta", recalca Mariscal. Mientras, gentes de todas las edades montan una  pequeña cadena humana para descargar. Un hombre, barcelonista, bromea con un pequeño seguidor del Real Madrid. "La que os dimos el sábado, y encima Vinicius no gana el Balón de Oro". El niño, con una sonrisa: "ya, pero vamos a descargar"....

Vehículos en doble fila cargados de alimentos y útiles/ Juanjo Coronado

Es en la antigua Estación del Ferrocarril, donde van a estar hasta el martes -mañana también, durante todo el día- recogiendo lo que cada uno pueda o quiera aportar. Solo una petición, que parece lógica: si vamos a dar mantas o ropa, que no sea aquella que está rota o desvencijada. En otros puntos de la ciudad, como el Mixto, los vecinos aportan su granito de arena para ayudar a las víctimas del mayor desastre natural que ha sufrido España en décadas.

Los voluntarios clasifican el material recibido / Juanjo Coronado

Aquel célebre comentario de un monárquico convencido como Antonio Burgos (1943-2023) al ver la reacción de los ceutíes ante la visita real puede servir como epilogo a este artículo "¿Qué dicen, que en Ceuta están los Regulares?. No: ahí están los mejores?".