Ceuta ha vivido este martes una situación de "máxima tensión" en los espigones de Benzú y El Tarajal, donde se han registrado -según denunciaba la Asociación Unificada de Guardias Civiles- numerosos intentos de entrada a nado aprovechando el temporal de poniente que azota la ciudad desde hace varios días.
Desde la Ciudad Autónoma confirman que, en la última semana, han llegado alrededor de una veintena de menores, muchos de ellos solicitando ayuda mientras permanecen en el agua. Por su parte, fuentes del Hospital Universitario de Ceuta indican que se está atendiendo a un inmigrante con varias fracturas en la cara, que permanece a la espera de pruebas médicas para determinar la extensión de sus lesiones.
En su denuncia pública de la situación, AUGC ha calificado la situación como “de máxima angustia” , alertando del incremento de los intentos de entrada durante la mañana de este martes. “Hay menores en el agua pidiendo ayuda desesperadamente. Los guardias civiles están solos y desbordados, actuando más allá de sus límites para salvar vidas en medio de la tormenta”, señalan desde la organización, que asegura que “es inadmisible la falta de previsión ante una tragedia que se veía venir”.
Sin embargo, desde la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta restaban dramatismo a la situación. Fuentes oficiales aseguran que los intentos de entrada se están produciendo, pero no más allá de lo habitual, negando la existencia de una “tragedia humanitaria” como la que denuncia la AUGC.
El temporal incrementa el riesgo
El temporal de poniente, que ha elevado el riesgo de estas entradas a nado, dificulta tanto la detección de los migrantes como su intercepción por parte de los agentes. A lo largo del día de ayer, se han podido observar restos de flotadores, aletas y ropa en las inmediaciones del espigón de Benzú, testimonio de los numerosos intentos de cruzar desde el lado marroquí de la frontera.
Ante esta situación, la AUGC ha insistido en la necesidad de “refuerzos permanentes en Ceuta” y en que no se deje solos a los agentes frente a un escenario que consideran crítico para la seguridad de los inmigrantes y del propio personal policial.
