jueves. 04.06.2026

Banderolas de colores, música celta y el olor a especias dan la bienvenida a los visitantes en la inauguración del Mercado Medieval, que un año más devuelve a la ciudad el encanto de la artesanía y la gastronomía de distintas regiones de España.

Decenas de puestos conforman este mercado que permanecerá abierto durante todo el fin de semana, ofreciendo desde productos típicos de la tierra hasta curiosidades vinculadas a la espiritualidad.

El sabor de Extremadura: la torta del Casar 

Uno de los espacios más concurridos en la jornada inaugural ha sido el stand del Casar de Cáceres, donde destacan quesos y embutidos, con la Torta del Casar como producto estrella. Entre los visitantes se escuchaba “Ya os conocemos, venimos todos los años”, mientras que el responsable del puesto ha afirmado que el mercado es una oportunidad para dar a conocer la tradición extremeña más allá de sus fronteras.

Piedras con historia y energía

Otro de los rincones que atrae miradas es el dedicado a piedras colgantes y energías. “Cada piedra tiene un significado, una vibración distinta que conecta con las personas según lo que estén buscando”, cuenta el vendedor -que se define como "habitante del mundo"- mientras enseña amatistas o cuarzos engarzados en collares y pulseras. Muchos visitantes se detienen, preguntan y se dejan guiar por la simbología.

Dulces desde Zaragoza

El toque más goloso lo pone un puesto de Zaragoza con sus tradicionales tejas artesanas, finas galletas crujientes elaboradas con almendra. “Todo artesano. Hechas a mano, con ingredientes naturales ”, explica el repostero, que las enseña a los curiosos recién sacadas del horno. 

Aromas de espiritualidad

El mercado también ofrece un espacio para quienes buscan sensaciones distintas. En el puesto de inciensos, palo santo y resinas aromáticas, el aire se impregna de fragancias. Muchos se marchan con pequeños paquetes que prometen no solo buen olor, sino también un toque de paz en sus hogares.

Un viaje a lo medieval con sabor actual

La inauguración ha confirmado la buena acogida del evento: familias, jóvenes y mayores recorren las Murallas Reales, descubriendo productos que unen tradición y modernidad. Así, el Mercado Medieval no es solo un espacio de compra, sino un punto de encuentro cultural donde cada puesto guarda una historia que contar.

El Mercado Medieval abre sus puertas: tradición, sabor y energía en cada puesto