Milla Solidaria: Deporte, inclusión y más de 120 participantes para cerrar la VII Semana de la Discapacidad
Más de un centenar de inscritos, talleres, premios y una recogida de alimentos no perecederos han marcado una edición llena de participación y compromiso.
La Milla Solidaria, ya consolidada como una de las actividades más destacadas de la Semana de la Discapacidad, ha vuelto a llenar de ambiente el campus universitario de Ceuta.
David Palma, vicedecano de Estudiantes, Extensión Universitaria e Inclusión, destacó que un año más “la Milla Solidaria se une a la Semana de la Discapacidad”, comenzando desde primera hora con la entrega de dorsales y un obsequio especial para los primeros participantes: una camiseta oficial de la Facultad de Educación, Economía y Tecnología.
La jornada se inició con la recogida de dorsales y la distribución de los obsequios, que se agotaron con rapidez debido al alto nivel de inscripción. “La lista de los primeros 100 inscritos se llenó hace una semana”, explicó Palma, quien señaló que el ritmo de participación demuestra el arraigo de esta actividad solidaria.
Un evento abierto a toda la ciudadanía
El único requisito para participar vuelve a ser el mismo de cada edición: donar alimentos no perecederos, que se entregan en la conserjería del campus.
“El Banco de Alimentos, otro año más, nos deja su caja solidaria para que toda la comunidad universitaria y la ciudadanía puedan colaborar”, recordó el vicedecano, agradeciendo la implicación del estudiantado, profesorado, personal de la UGR y vecinos de la ciudad.
La organización calcula una participación final de entre 120 y 130 personas, ya que, además de los inscritos iniciales, varias asociaciones y estudiantes confirmaron su presencia incluso sin camiseta disponible. “Estamos muy contentos”, insistió Palma.
Carrera, premios y desayuno para recuperar fuerzas
La carrera comenzó a las 10:00 horas, precedida de una animada sesión de calentamiento con música y un ambiente festivo que marcó el inicio de la prueba.
La Milla consiste en cuatro vueltas alrededor del edificio de la Facultad, incluyendo una primera vuelta de reconocimiento y tres más competitivas. Aunque hay participantes que realizan solo dos vueltas, la distancia oficial se ajusta a las cuatro.
El evento cuenta con dos categorías, masculina y femenina, y se otorgaron trofeos a los tres primeros clasificados de cada una. Tras la entrega de premios, los corredores pudieron disfrutar de un desayuno para recuperar fuerzas, una tradición ya habitual en esta cita solidaria.
Talleres y participación activa de asociaciones
Una vez finalizada la carrera, diferentes asociaciones vinculadas a la discapacidad instalaron sus talleres en los soportales de la Facultad, con el objetivo de fomentar el contacto directo con el público y dar visibilidad a su labor. Estas actividades complementarias forman parte esencial del espíritu inclusivo de la Semana de la Discapacidad.
“Deporte y solidaridad, ese es el espíritu”, afirmó Palma, destacando la participación de entidades, estudiantes y usuarios que cada año se suman a una iniciativa que combina actividad física, concienciación y apoyo social.