MEDIO AMBIENTE

Tensión ambiental: denuncian vertidos de Tragsa en fincas privadas y DAUMBA pide "acción política"

Restos de desbroce / Cedida

La asociación se une a la denuncia realizada por los vecinos y solicita información sobre el consentimiento institucional para realizar estos vertidos. 

Vecinos y propietarios de la zona de Calamocarro han puesto en conocimiento del SEPRONA una supuesta actuación irregular de la empresa pública Tragsa, encargada de labores de desbroce en los montes de Ceuta. Según los afectados, camiones de la empresa habrían descargado restos vegetales directamente en fincas privadas, fuera de los puntos autorizados para este tipo de residuos.

Los hechos se habrían producido el pasado lunes y martes, cuando al menos cuatro camiones realizaron estas descargas de forma “impune”, según las personas que han alertado a las autoridades. Los terrenos en los que se habrían depositado los residuos forman parte del entorno natural protegido de Calamocarro, lo que genera preocupación sobre un posible impacto medioambiental y una vulneración de la normativa vigente.

Aunque por el momento no consta una denuncia formal, la actuación ya ha sido comunicada al SEPRONA, que podría iniciar actuaciones si lo considera oportuno. Los propietarios denuncian arbitrariedad en el uso de medios públicos y exigen una investigación sobre si estas prácticas están autorizadas por la administración local o si se han producido fuera del control técnico adecuado.

El caso reaviva la tensión política por la subvención a DAUBMA

Esta nueva polémica coincide con el cruce de acusaciones entre el PSOE y el Gobierno local a raíz de la renuncia de la asociación ecologista DAUBMA (Defensa del Arbolado Urbano, la Biodiversidad y el Medio Ambiente) a una subvención nominativa de 10.000 euros que le había sido otorgada por la Consejería de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos.

Desde el PSOE se acusó al Ejecutivo de intentar “silenciar” a la entidad mediante esta ayuda económica, sugiriendo que su objetivo era reducir la crítica pública de DAUBMA hacia la gestión ambiental del Gobierno. En cambio, la Ciudad lo niega de forma rotunda, y aclara que fue la propia asociación la que comunicó su imposibilidad de asumir el proyecto completo por razones de ejecución técnica, no políticas.

Un contexto de creciente presión social sobre la gestión ambiental

La Consejería ha subrayado que la subvención se planteó en el marco de una colaboración similar a la que mantiene con otras entidades, orientada a proyectos de concienciación ambiental. Y añade que la partida económica se había habilitado con cargo a un remanente presupuestario, pendiente de la respuesta de la entidad.

DAUBMA, por su parte, es una de las asociaciones más activas en la denuncia de podas agresivas, eliminación de árboles urbanos y vertidos incontrolados en espacios protegidos. Su negativa a ejecutar la subvención y la nueva comunicación de los propietarios al SEPRONA ponen de relieve el malestar creciente en parte de la ciudadanía por la falta de control en las actuaciones medioambientales en Ceuta.

Colectivos ecologistas y vecinos reclaman mayor transparencia y vigilancia en los trabajos públicos, especialmente cuando afectan al entorno natural de la ciudad. La gestión de los residuos vegetales, la ejecución de trabajos por parte de empresas públicas y el uso de recursos técnicos vuelven al foco del debate.

DAUMBA se suma a la denuncia 

Ante esta situación, la Asociación DAUBMA presentará en las próximas horas una solicitud oficial de información a través de la Sede Electrónica de la Ciudad Autónoma de Ceuta, "con el fin de esclarecer los hechos y determinar si estas nuevas actuaciones cuentan con el consentimiento institucional".

"De ser así, consideramos que estaríamos ante una grave negligencia administrativa, ya que permitiría a una empresa pública actuar bajo su propio criterio al margen del control institucional, lo cual compromete la imagen y responsabilidad de los representantes políticos al frente de la gestión ambiental de nuestra ciudad", advierte la asociación.

Por este motivo, "instamos públicamente a los grupos de la oposición a exigir responsabilidades políticas por estos hechos, que suponen un claro atentado contra el medioambiente y la legalidad que protege los espacios naturales de Ceuta".

Así, la Asociación DAUBMA concluye que "ha agotado todas las vías a su alcance para frenar este comportamiento lesivo", y lanza un mensaje claro: "Es el momento de que los representantes políticos actúen con contundencia y defiendan de manera firme el patrimonio natural que nos pertenece a todos".