MEDALLA DE PLATA

Montesa, condecorado: seis décadas de compromiso reconocidas con la Medalla de Plata

Entrega de la medalla de Plata de la Ciudad al Regimiento de Caballería Montesa nº3 / Mohamed Ettouileb

El Salón del Trono y la Gran Vía se han convertido en escenario de un homenaje que repasa seis décadas de vínculo ininterrumpido entre la ciudad y el Regimiento de Caballería Montesa nº3

 

El Salón del Trono del Palacio de la Asamblea ha sido este jueves el escenario de un acto institucional de alta solemnidad: la ceremonia de entrega de la Medalla de Plata de la Ciudad Autónoma al Regimiento de Caballería Montesa nº3. Un reconocimiento que celebra sesenta años de relación ininterrumpida entre Ceuta y la histórica unidad del Ejército de Tierra, y que culminó en el exterior con una parada militar en la Gran Vía y el canto del himno del regimiento.

Un vínculo de seis décadas entre Ceuta y Montesa

La jornada comenzó con el presidente Juan Vivas imponiendo la corbata al estandarte del regimiento, un gesto cargado de simbolismo. Instantes después, el coronel José Miguel Beneitez recogió la Medalla de Plata en nombre de todos los jinetes de Montesa.

Beneitez abrió su intervención con un saludo institucional a la “siempre noble, leal y fidelísima ciudad de Ceuta”, subrayando que el reconocimiento representa “sesenta años ininterrumpidos de compromiso de la unidad con la ciudad” desde su llegada en 1965 al acuartelamiento de Otero. Hoy, ya asentados en Coronel Galindo, el coronel definió la relación como “familiar”, destacando que no solo han estado presentes los soldados, sino también sus familias.

Una labor discreta, eficaz y marcada por la tradición

El espíritu de la Orden Militar de Montesa

El coronel repasó la evolución estructural de la unidad, recordando el cambio de 1980, cuando los caballos fueron sustituidos por vehículos para mejorar el entrenamiento. Evocó también la herencia de la Orden Militar de Montesa, origen del espíritu del regimiento, acompañado del lema histórico: “Con este signo vencerás”, en referencia a la cruz que lo identifica.

Beneitez afirmó que el sentimiento predominante entre sus integrantes es doble: agradecimiento y compromiso.

“El corazón jinete nos pide asumir el reto de cumplir aún más con nuestro cometido, y por tanto, con España y con Ceuta”, expresó.

Reivindicó valores como la audacia, la abnegación y el sacrificio, y definió a Ceuta como “una joya de la corona de España”. La intervención concluyó con una invitación a ponerse en pie para ensalzar el amor a España, seguida del tradicional “¡Viva!”.

Una medalla cargada de gratitud y admiración

Tras una breve pieza musical, tomó la palabra el presidente Juan Vivas, quien reconoció que era “imposible igualar la intensidad” del discurso del coronel. Para Vivas, la condecoración es “una muestra de gratitud, de cariño y de admiración” hacia las generaciones de militares que han conformado el regimiento.

Recordó los 320 años de historia de Montesa, repletos de “hechos heroicos, sangre derramada y grandes servicios prestados a España”. Subrayó que Ceuta y el regimiento han evolucionado con el tiempo, pero sin perder su esencia, sustentada en el espíritu jinete: entrega, disciplina, audacia, sacrificio, honor y sentido del deber.

Una comunión entre ciudad y Ejército

El presidente profundizó en el papel histórico de las Fuerzas Armadas en Ceuta, citando elementos como la Muralla Real, los baluartes, los acuartelamientos y la propia Comandancia General. Aseguró que la presencia militar es tan estructural que forma parte de la identidad ceutí, al punto de que existe “una comunión por querer y amar a España”.

Vivas definió a Ceuta como una ciudad profunda, moldeada por civilizaciones mediterráneas y por un cruce permanente de culturas y mares. Recalcó que Ceuta es “española por los cuatro costados”, avalada por la historia, el derecho y la voluntad de su ciudadanía.

El presidente cerró su intervención destacando que la Medalla de Plata permitirá que Montesa “siga cabalgando, sembrando y cultivando la semilla de la ejemplaridad”.

Solemne cierre con parada militar en la Gran Vía

Fuera del Palacio de la Asamblea, la Gran Vía acogió una parada militar en la que participaron las tropas del regimiento. Vivas y el comandante general presenciaron el desfile desde un pedestal rojo situado frente a la formación. Los jinetes marcharon con el arma al hombro y entonaron con fuerza su himno, “Caballero español”, poniendo fin a una jornada de tradición, solemnidad y homenaje a una unidad profundamente arraigada en la vida ceutí.