MACROJUICIO

Teorías de la conspiración y balones fuera: la mujer de uno de los huidos de la justicia se descarga de responsabilidad

Un momento de la vista oral.

M.D.M.L.D. se abonó a la teoría de la conspiración y de la poca rigurosidad de la Guardia Civil durante la investigación a la presunta organización criminal familiar durante su testimonio en el juicio, dejando en todo caso la responsabilidad sobre cualquier ilegalidad en manos de su esposo huido de la justicia

 

De blanqueo, de narcotráfico y de petaqueo no hubo nada y, si lo hubo, tuvo que ver con su esposo huido de la justicia que era "un tratante" y "lo vendía todo": "Si no me vendió a mi fue porque no le dejé", aseveró. M.D.M.L.D. -mujer del considerado cabecilla del supuesto entramado de blanqueo de capitales que estos días se sienta en el banquillo de la Audiencia Provincial de Ceuta -respondió este martes por la tarde a preguntas de abogados y fiscal. Sus contestaciones la dibujaron como una madre coraje, sorprendida ante la operación policial y seriamente dañada por ella. Una mujer que sufrió en la cárcel y que, con el acuerdo divorcio que induce a pensar a la Guardia Civil que la separación fue fingida para salvaguardar los inmuebles obtenidos hipotéticamente con dinero del movimiento de drogas, únicamente buscaba proteger la herencia de sus tres hijos por si él "se iba con otra".

La mujer defendió que sus ingresos son suficientes para haber podido comprar -con hipotecas- una buena serie de viviendas a una corta edad, así como que los cambios de vehículos estaba en manos únicamente de F.J.P.L. Tampoco considera haber participado de ninguna actividad relacionada con sociedades puestas bajo sospecha. Eso sí, durante su intervención incurrió en ciertas contradiciones, especialmente en lo que se refiere a la supuesta flexibilidad de su divorcio, cuyas medidas cambió pasados varios años, a pesar de haber sostenido minutos antes que no fue necesario detallar más el documento pues entre ellos se arreglaban: "Había tanta confusión entre lo de uno y lo de otro después de tantos años que nos íbamos arreglando y solo se puso una compensación por alimentos que era obligatoria", contó sobre unos pagos que nunca figuraron, como, por contra, sí aparecen otros de hipotecas de su cónyuge o imposiciones en efectivo bajo lupa.

Su desvinculación de todo lo sospechoso así como la crítica a los investigadores del cuerpo militar fueron una constante a lo largo de sus respuestas: "No considero que forme parte de ninguna organización criminal. No entiendo como me pueden englobar con lo que se ha demostrado aquí, que no tengo nada que ver ni operaciones con el en Málaga, ni con petaqueo, ni con narcolanchas. En el caso de que fuese real no me entra en la cabeza esa vinculación, pero para mí no es nada, un 0%", apuntó al comienzo de su larga comparecencia.

Ella justificó la compra a lo largo de los años de una nave y hasta tres viviendas -incluida una de grandes dimensiones en barriada Postigo donde aún reside y que siguió compartiendo con su marido tras el divorcio- y descartó que ella tenga que ver con una comprada en Fuengirola de la que ella posee una parte: "Eso fue cosa de él, yo ahí no participé económicamente".

Sin embargo, la hipoteca de esa vivienda, según reveló ella misma, fue ampliada para poder hacer frente a un aviso de embargo del que es su domicilio habitual. Y justo el pago de ese préstamo se asocia a entregas en efectivo en cajeros de forma irregular y con dinero que podría provenir de actividades ilícitas.

Reprodujo M.D.M.L. las tesis del perito que contrató -a excepción de la de las economías separadas entre cónyuges- y que emitió informe el lunes ante la sala, explicando que ella cobraba su sueldo como policía local a final de un mes, pagaba las hipotecas de varios inmuebles el día uno y después sacaba todo el restante para evitar que se le cargaran más recibos. Entonces, una vez recibía -en muchas ocasiones en efectivo sin declarar- las rentas de los pisos que tenía alquilados, ingresaba las cantidades necesarias para pagar las domiciliaciones de agua, luz y recibos similares.

Detalló la acusada su relación con F.J.P.L. desde los trece años, dijo que ella era una buena estudiante y así consiguió ser la primera de la promoción en la convocatoria de plazas para el cuerpo municipal, mientras él era lo contrario, una persona poco estudiosa que se sabía ganar bien la vida: "De una botella de agua de treinta céntimos sacaba tres euros. Era inteligente de esa manera", subrayó, antes de enumerar las diversas relaciones laborales que mantuvo él a lo largo de su vida, incluido su trabajo en el concesionario Honda, en la construcción o en Obimasa.

Los empleos de ambos les bastaban según ella para tener la vida no ostentosa que en su opinión mantenían. Algo que se contrapone con sus mismas afirmaciones de que estaba "tiesa", exactas a las que el perito que contrató hizo en la jornada previa del juicio.

Leves contradiciones que también surgieron cuando se habló su divorcio, que justificó en que F.J.P.L. se pasaba el día trabajando y apenas atendía a ella y a sus hijos. Cansada habría decidido separarse en una desvinculación puesta en duda por la Guardia Civil, principalmente por el reparto de bienes que se realizó sin tasación, por que no se abonara al menos aparentemente la compensación por alimentos fijada para los niños y porque el volviera a residir en el domicilio, aunque ella puntualiza que lo hizo en una buhardilla separada y que en el momento del divorcio no podía esperar verse envuelta en este caso: "No soy tarotista ni pitonisa, como iba a saber siete años antes esto para pensar en nada", apuntó.

Chocó su planteamiento de que por la confusión entre lo que era de uno y del otro -habida cuenta de los numerosos movimientos económicos en distintas cuentas, incluyendo préstamos, ingreso y  compras y ventas de bienes muebles- optaron por no ser excesivamente "taxativos" en la disolución matrimonial, con el hecho de que cambiaran aspectos del acuerdo respecto a los tiempos de visita o a la tutela de los menores. "Cuando me dieron una flexibilización de jornada por ser funcionaria el también la quería y dijo que iba a pedir la custodia compartida. Por eso hicimos esos cambios y se vino a vivir a casa", intentó explicar ella.

M.D.M.L.D. habló largo y tendido sobre detalles de alquileres y diversos negocios y sus ingresos, aunque en ocasiones no le fue posible al asegurar "no recordar" porqué se hizo cierta imposición de dinero o algunas cuantías abonadas por cada uno en productos relacionados con el otro, incluso después de la separación.

En definitiva, la mujer se expresó sin tapujos ante el Tribunal, exponiendo el sufrimiento que le ha generado la causa, cerrando la puerta a cualquier implicación propia o a conocer si su marido realizaba actividades ilícitas y ejerció una fuerte crítica a la investigación, que tachó de caza de brujas.