El equipo de la Delegación del Gobierno en Ceuta que se trasladó a Valencia el pasado mes de noviembre para coordinar al contingente marroquí sigue al pie del cañón en jornadas como la de este 24 de diciembre. Un día de Nochebuena especial para Gonzalo Sanz Ruiz y Abselam Abdel lah Abdeselam, coordinadores de grupo, Esteban Rodríguez González, enlace de seguridad de Interior, Abdelhay Mohamed, traductor oficial, y para los jefes de la misión marroquí, el coronel Yamaledinne Elmegnouni y el comandante Yassine Khebouiz, que pasarán trabajando y, sobretodo, lejos de casa, algo que reconoce Gonzalo Sanz, asesor de la delegada del Gobierno y bombero de profesión, “es un esfuerzo” pero que se realiza con satisfacción al saber “que el Estado ha querido ser corresponsable con la situación” y, especialmente, que “no se va a dejar solos a los valencianos” en unos momentos como estos. Prueba de ello está en que esta representación ceutí va a pasar la Navidad y el Año Nuevo en la zona afectada por la DANA pero no son los únicos: miembros del Ejército, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de protección civil... continúan la pie del cañón, sin importar qué día es, para que los valencianos recuperen la normalidad, o al menos algo parecido a la misma, lo antes posible.
Un trabajo que en el caso de la delegación ceutí se viene realizando desde el pasado 13 de enero, cuando llego hasta la zona más afectada por la DANA el contingente marroquí formado por 36 camiones, 2 vehículos auxiliares y 105 personas, a los que se sumaban 5 traductores y 4 coordinadores, los integrantes del equipo de la Delegación del Gobierno en nuestra ciudad. Juntos y demostrando la importancia del trabajo en equipo, a lo largo de los primeros 30 días han contribuido a desatascar 350 kilómetros en la red de saneamiento, trabajando en más de 5.000 puntos del alcantarillado. Esta, ha explicado Sanz, era la prioridad, poder recuperar la normalidad en la red de saneamiento para que los ciudadanos pudieran hacer uso de servicios básicos de la red de su casa y acabar con los problemas de salubridad que suponían las roturas de los bajantes.
Una vez recuperada el 80 por ciento de la red de saneamiento, su trabajó cambió para centrarse en otro de los grandes puntos clave, los garajes. Tal y como ha explicado el representante de la Delegación del Gobierno, son casi un millar los garajes en los que es necesario intervenir y ellos ya han actuado en más de 100. Un trabajo dificultoso y en el que, ha señalado, “hemos sacado loco que podría llenar 50 o 60 piscinas olímpicas”.
Y es que la situación sigue siendo muy complicado en algunos de los puntos negros en los que la DANA del pasado 29 de octubre arrasó con todo. Localidades con las que los españoles han volcado su solidaridad pero que siguen requiriendo del trabajo de quienes están allí, a pie de calle, contribuyendo a recuperar servicios básicos y espacios de las viviendas que quedaban completamente anegados. Para ellos estos días también son especiales, pero de otra manera, de esa que genera la íntima satisfacción del deber cumplido. Lejos de la familia pero sabiendo que el trabajo que están realizando importa.
