Las luces de Navidad brillan en Ceuta, pero detrás del ambiente festivo se esconde una preocupación urgente: las reservas de sangre están en niveles críticos. Gloria Rivero, supervisora del Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Cádiz y encargada de las campañas de donación en la ciudad, explica con sinceridad el desafío: “Las Navidades siempre son un periodo complicado. Las comidas familiares, los regalos, las fiestas... todo ello hace que las donaciones bajen, pero las necesidades no se detienen”.
El impacto de la reciente DANA ha agravado aún más la situación. "Venimos de un momento muy difícil, y aunque en la última campaña logramos reunir 120 donantes en una tarde, esta mañana apenas llegaremos a 60", admite Rivero. La falta de disponibilidad de los militares, quienes suelen ser un pilar fundamental en Ceuta, también ha dejado un vacío notable.
En palabras de Rivero, la solución pasa por ampliar la base de donantes, especialmente entre los jóvenes. "No podemos acceder a los institutos y universidades durante estas fechas, y eso se nota. Hace falta gente nueva que se anime a donar. Es paradójico, porque la Navidad debería ser el momento ideal para dar el mayor regalo de todos: la vida".
Aunque la actual campaña está a punto de cerrar, Gloria ya mira hacia el próximo reto. El 28 y 29 de enero regresarán al Revellín con la esperanza de recolectar 300 bolsas y garantizar reservas suficientes para los enfermos. “La sangre debe estar lista para el paciente, no al revés. Esperamos que más personas se acerquen a donar. Ceuta siempre nos sube las reservas y, después de Navidad, necesitamos ese apoyo más que nunca”.
Rivero concluye con un mensaje optimista pero firme: “Donar no cuesta mucho, y cada gota cuenta para salvar vidas. Ojalá estas fiestas sirvan para recordarnos la importancia de la solidaridad”.
