INMIGRACIÓN

Un nuevo hallazgo de un cuerpo sin vida en el Sarchal eleva a 45 las muertes registradas en 2025

GEAS de la Guardia Civil / Rafa Báez

Un varón, de origen marroquí, ha sido localizado sin vida en la zona del Sarchal. Vestía traje de neopreno y portaba un flotador. El cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal tras su recuperación por el GEAS.

La tarde de hoy, en torno a las 16.30 horas, los servicios de emergencia localizaron un nuevo cuerpo sin vida en la zona del Sarchal.  Se trata del segundo cuerpo que ha aparecido en dos días, tras el hallazgo de ayer de otro joven muerto en Calamocarro  

Según fuentes de la Guardia Civil, el fallecido se trata de un varón, súbdito marroquí, aunque por su aspecto, se suponía de origen subsahariano, y vestía un traje de neopreno y llevaba consigo un flotador, elementos que apuntan a un intento de travesía marítima. No obstante, serán las diligencias posteriores las que determinen con exactitud las circunstancias del fallecimiento.

Intervención del GEAS y traslado al puerto

Tras el aviso, se activó el protocolo correspondiente y el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) se hizo cargo de la recuperación del cuerpo. Los efectivos especializados trasladaron al fallecido hasta la base del Servicio Marítimo, situada en el puerto pesquero de Ceuta.

Desde allí, el cuerpo fue derivado al Instituto de Medicina Legal, donde se le practicará la autopsia que permita esclarecer las causas exactas de la muerte e iniciar, en su caso, los trámites de identificación.

Una cifra que sigue creciendo

Con este nuevo hallazgo, ascienden ya a 45 los cuerpos sin vida localizados en Ceuta en lo que va de 2025, una cifra que refleja la dureza y persistencia del drama migratorio en el entorno del Estrecho y del mar de Alborán.

Cada nuevo cuerpo encontrado se suma a una lista trágica que vuelve a poner el foco sobre los riesgos extremos que afrontan quienes intentan alcanzar la costa ceutí por vía marítima, a menudo en condiciones precarias y con medios de flotación improvisados.

Balance de cuerpos hallados en las costas de Ceuta

El hallazgo del último cuerpo sin vida en Calamocarro no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una trágica serie de episodios que se repite año tras año en el litoral ceutí, uno de los puntos más peligrosos de la frontera sur europea. Las cifras oficiales y los recuentos periodísticos permiten dimensionar con mayor claridad la magnitud del drama humanitario que vive la ciudad.

Cuarenta y cinco cuerpos sin vida

Una cifra que convierte este ejercicio en el más mortífero de la serie histórica reciente. La mayoría de las víctimas son personas migrantes que trataban de alcanzar la ciudad por vía marítima, en muchos casos, equipadas con trajes de neopreno y flotadores para intentar superar las fuertes corrientes del Estrecho.

En 2024, el balance final fue de 21 cuerpos recuperados, lo que ya entonces situó a Ceuta como uno de los enclaves con mayor número de fallecimientos vinculados a la migración irregular por mar. Aunque inferior al dato de 2025, la cifra evidenciaba una tendencia persistente y preocupante.

Si se amplía la mirada a los años anteriores, el patrón se mantiene con oscilaciones, pero sin una ruptura clara del ciclo:

  • En 2023, se contabilizaron 16 cuerpos hallados en playas y aguas próximas al litoral ceutí.
  • En 2022, el número descendió hasta 12 fallecidos, uno de los registros más bajos del último lustro, aunque igualmente dramático.
  • En 2021, el recuento volvió a repuntar hasta los 23 cuerpos, coincidiendo con un contexto de fuerte presión migratoria en la frontera sur.

Este balance comparativo pone de relieve que 2025 marca un salto cualitativo en la letalidad de la ruta hacia Ceuta, duplicando ampliamente las cifras de algunos años precedentes y superando incluso los picos registrados tras episodios de especial tensión migratoria.

La sucesión de hallazgos refuerza la percepción de que el mar que rodea Ceuta se ha convertido, año tras año, en una frontera mortal, donde el intento desesperado de alcanzar suelo europeo continúa cobrándose vidas en silencio.