La gripe vuelve a golpear con fuerza en Ceuta. Según los últimos datos del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda del Centro Nacional de Epidemiología, la ciudad autónoma encabeza —a falta de conocer los datos finales de Melilla— las tasas de gripe en Atención Primaria de toda España, tras un incremento sostenido durante las últimas seis semanas que preocupa a las autoridades sanitarias.
Un ascenso continuo que sitúa a Ceuta en cabeza
A mediados de octubre, entre los días 13 y 19, Ceuta registraba una tasa de 488 casos por cada 100.000 habitantes, ligeramente por encima de la media nacional (432,1). Sin embargo, desde ese momento la curva epidémica no ha dejado de crecer.
Durante la semana del 17 al 23 de noviembre, la tasa local alcanzó los 809,7 casos por 100.000 habitantes, un dato que sitúa a Ceuta como la más alta del país, salvo que Melilla —que ha llegado a 1.136,8 durante estas semanas— vuelva a superar esa cifra cuando se incorporen sus últimos registros.
No se observaban datos tan elevados desde la temporada 2022/2023, y los especialistas consideran que el ritmo actual podría incluso igualar o empeorar aquellos niveles.
Tres factores clave que podrían explicar el repunte
Las autoridades sanitarias señalan tres elementos determinantes que podrían haber propiciado este escenario y que, además, anticipan un empeoramiento en las próximas semanas:
1. Baja vacunación en la ciudad
La cobertura vacunal en Ceuta lleva años situándose muy por debajo de la media nacional, y nada indica que este año la tendencia haya cambiado. La inmunización insuficiente favorece la transmisión y aumenta la vulnerabilidad de los grupos de riesgo.
2. Aumento de contactos por las fiestas navideñas
Aún no se ha alcanzado el pico de contagios. Las reuniones propias de diciembre —comidas de empresa, encuentros familiares y celebraciones en espacios cerrados— multiplicarán la circulación de los virus respiratorios.
3. Descenso de las temperaturas
La bajada térmica, ya perceptible, se intensificará en las próximas semanas. El frío facilita la transmisión de virus respiratorios y fomenta la permanencia en espacios interiores, donde el contagio es mayor.
Las autoridades médicas llevan semanas advirtiendo sobre la importancia de vacunarse antes de la llegada del frío y del periodo navideño, precisamente para evitar este escenario de propagación acelerada.
Un comportamiento inusual respecto a años anteriores
El análisis de los registros de otros años muestra un patrón muy diferente al actual. Durante 2023 y 2024, no solo la prevalencia de la gripe era menor, sino que a principios de noviembre los casos comenzaban a descender.
Este año la situación se ha invertido: los contagios aumentan y la curva no muestra señales de estabilización, sino de una aceleración progresiva.
Un diciembre que recuerda peligrosamente a 2023
De continuar la tendencia, Ceuta podría adentrarse en un panorama similar al de diciembre de 2023 y enero de 2024, cuando la prevalencia alcanzó cifras especialmente altas. Los expertos no descartan que este invierno pueda traer una ola de gripe “exagerada” que agrave la ya tradicional “cuesta de enero”.
Mientras tanto, los profesionales insisten en el mensaje central: la vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz para frenar la expansión y proteger a los colectivos más vulnerables.
