Preocupación vecinal por la quema de vehículos: exigen más vigilancia
La quema recurrente de vehículos en Ceuta mantiene en vilo a los ciudadanos, que reclaman medidas contundentes. La Federación Provincial de Vecinos insiste en la instalación de cámaras de videovigilancia como herramienta disuasoria y de identificación, mientras las barriadas comienzan a tomar iniciativas por su cuenta.
La “quema casi diaria de vehículos” sigue siendo en un problema alarmante para los vecinos, quienes critican la falta de medidas efectivas para detener estos actos vandálicos. Desde la Federación Provincial de Vecinos, que la semana pasada se reunió con la responsable de seguridad ciudadana, se ha insistido en la necesidad de incrementar la presencia policial en las barriadas, así como en la instalación de cámaras de videovigilancia en las zonas más afectadas.
“Estamos en 2025 y aún no somos capaces de instalar cámaras que sirvan para identificar a los responsables o disuadir estos actos. No podemos permitir que nuestra ciudad siga siendo amenazada por gentuza”, declararon representantes de la Federación, subrayando que esta herramienta debe estar sobre la mesa como parte de las soluciones inmediatas.
Uno de los últimos incidentes tuvo lugar en la barriada de San Amaro, la pasada semana, cuya asociación vecinal ha decidido tomar la iniciativa y costear un sistema propio de videovigilancia. Este incluirá varias cámaras en puntos sensibles, con el objetivo de colaborar con los cuerpos y fuerzas de seguridad en la identificación de posibles responsables.
Los vecinos afectados exigen que se implementen estas medidas a nivel municipal, para que no sean las asociaciones quienes deban asumir estos costes. Aseguran que la situación afecta gravemente la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos, mientras los daños materiales se acumulan sin que los responsables sean identificados.
La Federación Provincial de Vecinos insiste en que la solución pasa por un enfoque integral que combine vigilancia tecnológica, refuerzo policial y acciones preventivas en las zonas más conflictivas. Mientras tanto, la ciudad sigue sumida en una crisis de seguridad que no da tregua.