El primer eclipse solar del año será visible en Ceuta: ¿a qué hora verlo?
El 29 de marzo - este sábado - tendrá lugar un eclipse solar parcial que será visible en toda España, con un máximo del 32% en Galicia. En Ceuta, el fenómeno astronómico alcanzará su punto álgido a las 11:29 horas. Se recomienda extremar las precauciones al observarlo para evitar daños en la vista.
El Instituto Geográfico Nacional ha anunciado que este sábado, 29 de marzo, se producirá el primer eclipse solar del año, un fenómeno que podrá ser observado en toda España. Se trata de un eclipse parcial, lo que significa que la Luna cubrirá solo una parte del Sol. En nuestro país, el porcentaje de ocultación variará dependiendo de la ubicación geográfica, siendo mayor en Galicia (32%) y menor en Mahón (8%). En las Islas Canarias, el porcentaje oscilará entre el 19% en el extremo oriental y el 24% en el occidental.
En Ceuta, el eclipse comenzará a las 10:40 y concluirá a las 12:20, alcanzando su punto máximo a las 11:29 con una magnitud de 0.28. La previsión meteorológica indica cielos despejados, lo que facilitará la observación del fenómeno astronómico en su máximo esplendor.
Precauciones para la observación
Este evento astronómico representa una oportunidad única para los aficionados a la astronomía y curiosos en general, siempre y cuando se tomen las precauciones necesarias para su observación segura.
Precauciones
- Nunca debe observarse el Sol directamente, a simple vista o con gafas de sol. Durante un eclipse parcial, el Sol nunca está totalmente cubierto por la Luna y por lo tanto mirarlo sin una protección segura y adecuada puede dañar los ojos, al igual que sucedería en un día cualquiera cuando no hay eclipse.
Tampoco debe observarse el Sol con aparatos (cámaras, vídeos) o instrumentos (telescopios, prismáticos) que no estén preparados para ello y dispongan de los filtros solares correspondientes. Tampoco debe observarse con filtros no homologados para la observación segura del Sol. - El Sol puede ser observado sin ningún peligro viendo su imagen proyectada sobre algún tipo de pantalla situada a la sombra. Por ejemplo, la imagen conseguida sobre una pared o un techo con un espejito plano cubierto enteramente con un papel al que se ha recortado un agujero de menos de 1 cm de diámetro. No observe la imagen del Sol en el espejo, mire sólo la imagen proyectada.
- El Sol puede ser observado con seguridad mediante unos filtros denominados comúnmente gafas de eclipse. Deben estar homologadas por la Comunidad Europea para la observación solar (índice de opacidad 5 o mayor) y deben ser usadas siguiendo las instrucciones impresas en ellas. Deben estar en perfecto estado de conservación. No ande mientras las use, preferiblemente permanezca sentado. No se las quite hasta haber apartado su mirada del Sol. No deben ser usadas con aparatos ópticos, aunque sí pueden superponerse a las gafas graduadas de uso habitual.
- Se desaconseja utilizar instrumentos ópticos salvo por parte de profesionales o expertos de reconocida experiencia en la observación solar. No se deben utilizar filtros solares que se enroscan al ocular, pues alcanzan una alta temperatura y pueden romperse. Si son necesarios, los filtros deben colocarse delante del objetivo.
Observación del Sol con gafas de eclipse o por proyección
Observar el Sol siempre entraña riesgo, pues la gran cantidad de radiación que emite a diversas longitudes de onda (principalmente infrarrojo, visible y ultravioleta) puede dañar la vista, produciendo incluso ceguera si la observación es prolongada. Como regla general, y como en un día cualquiera, no debe observarse el Sol directamente: ni con aparatos, ni filtros o a simple vista. Esto es así tanto al observar el Sol sin eclipsar, como con el Sol parcialmente eclipsado o durante un eclipse anular.
Para evitar cualquier accidente conviene observar el Sol proyectando su imagen sobre una cartulina, pantalla, pared o techo. Solo en caso de disponer de un filtro profesional, homologado para la observación visual del Sol, se puede usar para ello. Los filtros caseros son totalmente desaconsejables. No son adecuados para ver el Sol: gafas de sol, cristales ahumados, radiografías, reflejos en el agua, filtros caseros... Algunos de estos sistemas filtran la luz visible, pero no la invisible (radiación infrarroja y ultravioleta), y pueden causar daños transitorios o permanentes a la vista.
El Instituto Geográfico Nacional recomienda encarecidamente visualizar el Sol por proyección, tal como se describe más abajo, o bien usar un filtro homologado, por ejemplo, los popularmente conocidos como gafas de eclipse, que reducen la luz solar en un factor superior a 30.000 veces. Deben cumplir la certificación correspondiente de la Comunidad Europea. La observación mediante gafas de eclipse debe realizarse durante cortos periodos de tiempo (medio minuto) seguidos de descansos de mayor duración, y nunca usarlas conjuntamente con unos prismáticos o un telescopio, instrumentos que requieren sus propios filtros colocados delante del objetivo.