La Princesa de Asturias, en Ceuta a bordo de la ‘Blas de Lezo’ en una visita histórica y muy privada
La Princesa de Asturias ha atracado este sábado en el Muelle de España a bordo de la fragata ‘Blas de Lezo’, acompañada por el buque ‘Juan Carlos I’, como parte de su formación naval en la Armada. Es la primera vez que la Heredera de la Corona visita la Ciudad Autónoma, en un viaje con alto valor simbólico, pero sin actos públicos.
Ceuta ha recibido este sábado, bajo un cielo despejado y con el mar en calma, la primera visita de la Princesa de Asturias a la ciudad. Doña Leonor ha llegado poco después de las 9:30 horas a bordo de la fragata Blas de Lezo, en la que continúa su formación como guardiamarina en la Armada Española. Minutos antes, a las 8:15, había atracado en el puerto el buque de asalto anfibio Juan Carlos I, que acompaña a la fragata en esta travesía.
La llegada, aunque esperada y de gran relevancia institucional, se ha desarrollado con total discreción. La Armada ha restringido el acceso al Muelle de España, impidiendo la entrada tanto a los medios de comunicación como al público general. Solo desde detrás de las vallas ha podido seguirse el momento en que la Heredera ha pisado por primera vez suelo ceutí, acompañada por sus compañeros de promoción y arropada por el protocolo militar.
La visita, que se extenderá durante 48 horas, ha sido calificada como estrictamente privada por el Ministerio de Defensa. No habrá actos públicos ni comparecencias ante los medios. Aun así, la presencia de la Princesa Leonor en Ceuta tiene un marcado carácter simbólico: es la primera vez que la futura Reina pisa la ciudad, y la primera visita de un miembro de la Familia Real a la ciudad autónoma desde 2007, cuando Don Juan Carlos y Doña Sofía recorrieron Ceuta y Melilla en su gira institucional.
Durante su estancia, Doña Leonor asistirá este sábado a una recepción con autoridades a bordo de la propia Blas de Lezo y, posteriormente, participará en un Sábado Legionario en el cuartel del Serrallo. También mantendrá un encuentro con el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, no como heredera, sino como una guardiamarina más, en igualdad con sus compañeros.
Aunque no se espera ninguna declaración oficial ni imágenes públicas del encuentro, la visita ha sido recibida con expectación por parte de los ceutíes, que interpretan este gesto como un respaldo institucional a la ciudad y a su papel estratégico en el sur de Europa. Una visita silenciosa, pero con un potente mensaje.