BARRIADAS

Ratas “del tamaño de gatos” siembran alarma en la barriada de La Libertad

Ratas “del tamaño de gatos” siembran alarma en la barriada de La Libertad

La presencia constante de ratas de gran tamaño en unos contenedores cercanos a la avenida Lisboa ha puesto en alerta a los vecinos. 

Vecinos de la zona comprendida entre la avenida de Lisboa y la barriada de la Libertad han denunciado la proliferación de un importante foco de ratas en las inmediaciones de unos contenedores situados junto al campo cercano. La presencia de estos roedores, visibles a plena luz del día, ha generado preocupación, rechazo y miedo entre los residentes.

Según relatan varios vecinos, los animales salen de forma habitual de entre la vegetación y estructuras próximas al solar para alimentarse de los residuos acumulados en los contenedores. “Son enormes, parecen gatos”, asegura una residente, mientras que otro añade que “son tan alarmantes por el tamaño que tienen”.

Ratas “del tamaño de gatos” siembran alarma en la barriada de La Libertad

El problema se hace especialmente evidente a determinadas horas, cuando alguien se acerca a depositar la basura. “En cuanto escuchan el ruido de la tapa del contenedor o notan movimiento, salen corriendo en grupo. Es muy desagradable”, explican. Esta situación ha provocado que muchas personas eviten bajar a esos contenedores, no tanto por miedo a un ataque -que consideran improbable aunque algunos no lo descartan-, sino por el impacto visual y la sensación de insalubridad.

Además del evidente malestar, los vecinos alertan del riesgo sanitario que supone la presencia de estos roedores en una zona urbana, especialmente cerca de viviendas y espacios frecuentados. Reclaman una actuación "urgente" por parte de los servicios de limpieza y sanidad para controlar la plaga, desinfectar el área y revisar el estado de los contenedores.

Así, los residentes insisten en la necesidad de medidas inmediatas para evitar que el problema vaya a más y garantizar unas condiciones mínimas de salubridad en el barrio. Mientras tanto, la escena se repite a diario: contenedores y carreras de roedores que ya forman parte de la rutina en la zona.