Sanitarios al límite: exigen al INGESA la implantación real de la jornada de 35 horas
Las Juntas de Personal de Ceuta y Melilla reclaman al INGESA la aplicación efectiva de la jornada de 35 horas en ambas ciudades y denuncian promesas incumplidas
Las Juntas de Personal de las Áreas de Salud de Ceuta y Melilla exige al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) la implantación real y efectiva de la jornada laboral de 35 horas semanales en todos los centros y servicios sanitarios de ambas ciudades autónomas.
La demanda se produce tras la aprobación del acuerdo en el ámbito de la Administración General del Estado, cuya aplicación, según denuncian los representantes de los trabajadores, no puede quedarse en una mera formalidad sin impacto real en las condiciones laborales de los profesionales sanitarios.
Desde las Juntas de Personal se insiste en que la reducción de jornada no puede permanecer como una declaración recogida en documentos oficiales sin que se traduzca en una aplicación práctica efectiva dentro del sistema sanitario.
El riesgo de repetir promesas incumplidas
Uno de los principales argumentos de los representantes sanitarios es el temor a que esta medida siga el mismo camino que otras iniciativas previas que, pese a haber sido aprobadas, no han llegado a materializarse.
En este sentido, recuerdan el caso del Real Decreto 118/2023, cuya disposición adicional tercera reconocía los puestos sanitarios en Ceuta y Melilla como de difícil cobertura, habilitando a la Administración a implantar medidas específicas de incentivación.
Sin embargo, más de tres años después de su aprobación, las Juntas denuncian que no se ha desarrollado ninguna medida efectiva que contribuya a mejorar la captación y fidelización de profesionales sanitarios. Esta situación ha generado un profundo malestar entre los trabajadores, que ven cómo las previsiones normativas quedan sin aplicación real.
Exigencias claras al INGESA
Ante este escenario, las Juntas de Personal han formulado una serie de demandas concretas al INGESA, con el objetivo de garantizar que la implantación de la jornada de 35 horas no quede nuevamente en papel mojado.
Entre las principales exigencias destacan:
- La implantación inmediata y efectiva de la jornada de 35 horas en las Áreas de Salud de Ceuta y Melilla.
- La garantía de su aplicación real en los calendarios laborales y en la organización de los servicios.
- La presentación de un cronograma claro, detallado y verificable de ejecución.
- El inicio urgente de un proceso de negociación en la Mesa Sectorial prevista para el 23 de abril.
Estas medidas buscan asegurar que la reducción de jornada sea homogénea y adaptada a la realidad organizativa de los centros sanitarios, evitando desigualdades o interpretaciones parciales de la normativa.
Impacto en la calidad del sistema sanitario
Las Juntas de Personal advierten de que la reiteración de anuncios sin ejecución efectiva está provocando un deterioro progresivo de la confianza de los profesionales sanitarios en la Administración.
Además, subrayan que esta situación no solo afecta a los trabajadores, sino que tiene consecuencias directas en la estabilidad y calidad del sistema sanitario, especialmente en territorios como Ceuta y Melilla, donde las dificultades para cubrir plazas son estructurales.
La falta de medidas reales, aseguran, agrava la presión asistencial y dificulta la organización eficiente de los servicios, lo que repercute en la atención a la ciudadanía.
Un llamamiento a la responsabilidad institucional
En su comunicado, las Juntas de Personal hacen un llamamiento a la responsabilidad institucional para que los compromisos adoptados se traduzcan en acciones concretas, medibles y evaluables.
Los representantes de los trabajadores insisten en que no es aceptable que iniciativas como la jornada de 35 horas queden nuevamente en el ámbito declarativo, sin impacto tangible en el día a día de los profesionales sanitarios.
En este contexto, la próxima reunión de la Mesa Sectorial del 23 de abril se perfila como un punto clave para avanzar en la negociación y concretar la aplicación de esta medida.
Una reivindicación clave para el futuro de la sanidad
La exigencia de la jornada laboral de 35 horas se enmarca en una reivindicación más amplia por mejorar las condiciones laborales en el sistema sanitario de Ceuta y Melilla, territorios que enfrentan desafíos específicos en materia de recursos humanos.
Para las Juntas de Personal, la aplicación efectiva de esta medida no solo supondría un avance en derechos laborales, sino también un paso fundamental para reforzar la atracción y retención de profesionales, garantizando así la sostenibilidad del sistema sanitario. Los representantes sanitarios reclaman “hechos frente a promesas”, con el objetivo de evitar que una medida ampliamente respaldada vuelva a quedarse sin ejecución real.