El Sindicato Médico denuncia que la crisis sanitaria en Ceuta es un problema de gestión, no de falta de médicos
El SMC rechaza el discurso oficial sobre la imposibilidad de contratar profesionales y advierte de un deterioro asistencial sostenido, con servicios saturados, especialidades deficitarias y un creciente malestar social en la ciudad.
El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) ha alzado la voz para denunciar que la crisis sanitaria que atraviesa la ciudad no se debe a la falta de médicos, sino a un grave problema de gestión y de modelo sanitario. En un comunicado fechado el 6 de enero de 2026, el colectivo médico cuestiona abiertamente las recientes declaraciones de la Delegada del Gobierno en Ceuta, en las que aseguraba que “no tenemos médicos que contratar”, en relación con los 21 millones de euros anunciados para la sanidad ceutí.
Para el SMC, estas afirmaciones no se ajustan a la realidad y suponen un intento de eludir responsabilidades políticas y de gestión, desviando el foco de un problema que, a juicio del colectivo, tiene un origen claramente estructural.
Un discurso oficial que no convence al colectivo médico
El Sindicato Médico insiste en que el verdadero problema de la sanidad en Ceuta no es la inexistencia de profesionales, sino el fracaso del modelo del INGESA y de quienes lo dirigen. En este sentido, el SMC considera incoherente el mensaje institucional actual si se compara con declaraciones realizadas en años anteriores por responsables del propio sistema sanitario.
En 2024, se llegó a afirmar públicamente que “no hay resistencias a venir y no se fuga nadie”, atribuyendo las salidas de profesionales a causas personales y no a factores laborales o salariales. Ante este antecedente, el sindicato se pregunta: si las entradas y salidas estaban equilibradas, ¿cómo se sostiene ahora que no hay médicos que contratar?
Ceuta, fuera de las medidas para zonas de difícil cobertura
Uno de los aspectos más criticados por el SMC es que, mientras en otras zonas del país se aplican medidas específicas para áreas de difícil cobertura, Ceuta sigue excluida de estas políticas, a pesar de arrastrar desde hace años una situación sanitaria más compleja que la de otros territorios.
En otras comunidades se han implantado incentivos económicos, mejoras laborales y planes de fidelización para atraer y retener profesionales sanitarios. Sin embargo, en Ceuta estas medidas solo existen sobre el papel, sin aplicación real, lo que el colectivo médico considera una discriminación incomprensible y profundamente injusta.
Una realidad asistencial cada vez más deteriorada
El Sindicato Médico subraya que la experiencia diaria de la ciudadanía dista mucho del discurso oficial. Según el SMC, la sanidad ceutí sufre de forma crónica una serie de problemas que afectan directamente a la calidad asistencial:
- Servicios tensionados de manera permanente.
- Déficit persistente en especialidades clave, como Psiquiatría, Urgencias, Radiodiagnóstico, Digestivo, Endocrinología, Traumatología, Oftalmología o Reumatología, entre otras.
- Sobrecarga asistencial continuada para los profesionales en activo.
- Retrasos, listas de espera y pérdida de calidad percibida por los pacientes.
- Privatización progresiva de servicios públicos, con derivaciones en áreas como Resonancia Magnética, TAC, punciones tiroideas, Radioterapia, Psiquiatría, Endoscopias, Código Ictus, Logopedia o Hemodiálisis.
Este escenario, advierte el sindicato, no solo afecta a los profesionales sanitarios, sino que tiene un impacto directo en la atención que reciben los ciudadanos.
Un malestar social visible en las calles
Como reflejo de esta situación, Ceuta ha sido escenario en los últimos tiempos de manifestaciones, protestas y quejas ciudadanas relacionadas con la sanidad pública. Para el SMC, este malestar no surge de forma espontánea ni aislada, sino que es la consecuencia directa de una gestión sanitaria fallida que se prolonga en el tiempo.
Las reivindicaciones del Sindicato Médico
El colectivo médico insiste en varios puntos clave que consideran imprescindibles para revertir la situación:
- Sí hay médicos dispuestos a venir a Ceuta, siempre que se ofrezcan condiciones dignas y equiparables a las del resto del territorio nacional.
- Es urgente aplicar medidas reales de zona de difícil cobertura para captar y fidelizar profesionales, como ya se hace desde hace tres años en otras comunidades.
- El modelo del INGESA en Ceuta ha fracasado, por lo que sus actuales gestores deberían dar un paso al lado para permitir un cambio profundo.
- La ampliación de unidades docentes, como en Medicina de Familia o en el caso de las matronas, es positiva, pero claramente insuficiente si no va acompañada de un plan serio de captación y fidelización.
“Negar el problema no lo soluciona”
El Sindicato Médico de Ceuta concluye su posicionamiento con una llamada a la responsabilidad, la autocrítica y la toma de decisiones valientes. “Negar el problema no lo soluciona”, advierten, insistiendo en que Ceuta necesita una sanidad pública fuerte, atractiva para los profesionales y, sobre todo, digna para sus ciudadanos.
Un mensaje contundente que reabre el debate sobre el futuro del sistema sanitario ceutí y la necesidad de medidas estructurales que vayan más allá de anuncios económicos y declaraciones políticas.