La Asociación Salud Mental ha lanzado este mes la campaña ‘SOMOS. Mujer y Salud Mental’, una iniciativa para sensibilizar a la ciudadanía sobre cómo los factores sociales, culturales y estructurales afectan de forma específica a la salud mental de las mujeres. Bajo una propuesta creativa y participativa, la campaña quiere generar reflexión y romper con los estereotipos que aún pesan sobre este tema.
“El objetivo es que la gente que pase por aquí conozca una realidad que sigue muy oculta”, explica Miguel Sánchez, educador social de la entidad. “Las mujeres con problemas de salud mental no solo lidian con su diagnóstico, sino también con una doble o incluso triple discriminación: por ser mujer, por tener una discapacidad, y por vivir con un trastorno mental”.
De este modo, la campaña se ha estructurado en torno a cuatro grandes bloques y actividades: la salud mental perinatal, el empleo, el rol de cuidadora y la violencia de género. Factores que, según Miguel Sánchez, “siguen sin abordarse desde una perspectiva de género real, ni en la educación ni en los recursos sociales y sanitarios”.
Una de las actividades más destacadas es ‘Salvemos a la Reina’, un juego simbólico que simula un tablero de ajedrez. En él, la reina representa a la mujer atrapada por cuerdas que simbolizan los distintos factores de riesgo. A través de crucigramas, pictogramas o sopas de letras, los participantes deben ir “liberándola”, una metáfora clara de cómo la información, el diálogo y el compromiso social pueden romper con el estigma.
Pero Miguel Sánchez pone el foco especialmente en la salud mental perinatal, una de las grandes olvidadas. “Nos han vendido que el embarazo es una etapa de felicidad, y cuando una mujer no lo vive así, se siente mal, culpable, avergonzada. Y muchas veces no sabe a quién acudir, porque no existen equipos especializados en salud mental perinatal. Eso hay que cambiarlo”, insiste.
Para el educador, es urgente introducir estos temas en todos los niveles de la educación, desde la infancia hasta la universidad. “No podemos seguir ignorando esta realidad. Hay que educar desde la raíz”.
Finalmente, Sánchez agradece la respuesta de la sociedad ceutí, especialmente de los jóvenes: “Vienen estudiantes de ciclos formativos y grados universitarios, futuros enfermeros, educadores sociales, técnicos... Que ellos conozcan esta realidad es clave para construir una sociedad más justa y consciente”.
