DENUNCIA

Un trabajador del SUAP denuncia vulneración de derechos laborales y “abandono institucional”

SUAP / Archivo

El trabajador afirma que la Dirección de Atención Primaria vulneró sus derechos y expone una situación que -asegura- afecta al servicio "desde hace más de una década".

Un profesional del Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) de Ceuta ha hecho pública una denuncia en la que asegura haber sufrido “una doble vulneración de derechos reconocidos por ley” por parte de la Dirección de Atención Primaria del INGESA. Su caso, sostiene, es “solo un ejemplo” de un problema que arrastra el servicio desde hace más de quince años.

Permiso por hospitalización denegado pese a estar reconocido por ley

El trabajador explica que, en dos ocasiones distintas, la Dirección le ha rechazado el permiso de cinco días hábiles por hospitalización de un familiar. Según afirma, se le ha exigido disfrutarlo “dentro de los siete primeros días del ingreso”, un límite temporal que -recuerda- no aparece en ninguna norma vigente.

El artículo 48.a) del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) establece ese permiso como un derecho mínimo y, por lo tanto, no puede reducirse mediante criterios internos ni basarse en la conocida “regla de los siete días”, un criterio administrativo de 2003 sin validez legal. La jurisprudencia, además, es clara: los mínimos legales pueden ampliarse, pero no restringirse.

El enfermero sostiene que evitar esta limitación arbitraria permitiría usar los días de forma flexible, distribuyéndolos según la evolución del proceso clínico —ingreso, postoperatorio o recuperación— y coordinándose entre familiares. “Aplicar el EBEP sin recortes asegura un acompañamiento más humano y útil, que es justamente el objetivo del permiso”, defiende.

Asimismo, trabajador subraya la contradicción que vive su propia familia: sus tres hermanos, funcionarios de Educación y el SEPE, obtuvieron el permiso de manera inmediata. Él, empleado del Ministerio de Sanidad, recibió dos denegaciones. “Atendemos a pacientes todos los días, pero cuando necesitamos cuidar de los nuestros, se nos niega”, lamenta.

La segunda denegación del permiso provocó, según denuncia, consecuencias directas en la atención sanitaria. El enfermero tuvo que afrontar una guardia de 16 horas en solitario mientras su padre seguía ingresado. Relata que no se reforzó el servicio, no se contrató sustituto, y no se evaluó el impacto asistencial.

Durante la guardia permanecieron dos consultas abiertas atendidas por un único profesional, sin pausas ni descanso. Y advierte: si el 061 hubiese requerido un aviso domiciliario en ese momento, el SUAP habría quedado sin ningún sanitario disponible. “Ningún servicio de urgencias puede permitirse ese vacío asistencial”, alerta.

No son hechos aislados, es un conflicto "de décadas" 

El denunciante recuerda que estas situaciones no son aisladas y se enmarcan en un conflicto que el SUAP arrastra "desde hace más de una década". Los profesionales reclaman la equiparación con el Hospital Universitario, al que también pertenece el personal del INGESA, pero con condiciones económicas muy diferentes.

Los trabajadores del SUAP perciben menos complemento de nocturnidad, menor retribución por trabajar festivos, y menos compensación por vísperas de festivos. Todo ello pese a ser el servicio que más noches trabaja al año.

A las diferencias salariales se suma la exposición continuada a los riesgos del trabajo nocturno, vinculados a trastornos del sueño, estrés, problemas cardiovasculares y mayor probabilidad de errores asistenciales.

Días de antigüedad que no se pueden disfrutar

Otro de los problemas señalados es la gestión de los días consolidados por antigüedad. Según explica, la Dirección obliga a unirlos a las vacaciones, lo que en la práctica provoca que algunos de esos días se pierdan por la organización a turnos. Asegura que se trata de un problema conocido desde hace años, pero aún sin solución.

El trabajador asegura que, en reuniones internas, la propia Dirección de Atención Primaria ha reconocido que la desigualdad salarial entre SUAP y Hospital existe, es injustificable, es corregible, y vulnera el principio de "a igual trabajo, igual salario".  Sin embargo, denuncian que en más de quince años no se ha adoptado ninguna medida para corregirlo.

"No quiero privilegios. Quiero que se cumpla la ley" 

El enfermero insiste en que su caso no es anecdótico, sino el resultado del desgaste de un servicio esencial que sostiene buena parte de la atención urgente en Ceuta."No quiero privilegios. Quiero que se cumpla la ley. Y que ningún compañero vuelva a pasar por esto", concluye.